La decisión de Pedro Sánchez de abandonar el proyecto de presupuestos para 2024, que estaba negociando con la miríada de socios parlamentarios, tiene repercusiones en las otras administraciones territoriales (comunidades autónomas y ayuntamientos) receptoras de financiación del Estado. Desde el Principado se han apresurado a tranquilizar a los ciudadanos diciendo que las inversiones están garantizadas. Los mensajes del portavoz del Gobierno, Guillermo Peláez, y de la vicepresidenta, Gimena Llamedo, han ido en la misma dirección. El portavoz basa su afirmación en que las inversiones del Gobierno en Asturias tienen carácter plurianual, quedando las partidas reservadas. La vicepresidenta, tras sumarse al mensaje de tranquilidad, advirtió de que el Principado estudiará las consecuencias de la prórroga presupuestaria y ante cualquier duda defenderán los intereses de Asturias. En contraste con las afirmaciones de ambos, Andrés Ruiz, diputado del PP, asegura que la prórroga es muy dañina, poniendo en riesgo los 184 millones que le corresponden a nuestra región por el aumento de las entregas a cuenta (sistema de financiación autonómica). La preocupación del PP se extiende a las inversiones, como el vial de Jove, o las bonificaciones destinadas a rebajar el peaje del Huerna.
El tiempo dirá hasta qué punto le afecta a Asturias, como al resto de comunidades autónomas, la decisión de Pedro Sánchez de abandonar la negociación presupuestaria. Cuando las cuentas se prorrogan no cabe añadir recursos externos a las partidas, pero sí hacer transferencias de unas a otras. Como el presupuesto no crece, habrá que reordenar las prioridades. Partamos del hecho de que no hay inversiones blindadas. Guillermo Peláez ponía como referencia el dinero comprometido en el Plan de Cercanías 2017-2025. Pues bien, ese plan es el vivo ejemplo de las partidas que no se consumen por decisión voluntaria del Ministerio de Transportes. Con todo lo que hemos vivido en Asturias con las ejecuciones presupuestarias de los distintos gobiernos centrales, del PSOE y del PP, hay que ser muy ingenuo para creer que en un ejercicio con el presupuesto prorrogado vamos a tener la misma financiación que si se hubieran aprobado unas cuentas con mayores recursos.
Guillermo Peláez relativizó las consecuencias de no contar con presupuestos, porque tendrían unos «efectos limitados». En resumen, que no perdimos nada. Gracias a ello vamos a conocer los efectos ilimitados de la prórroga.