Ángel García, ‘Cepi’, alcalde de Siero, ha puesto sobre la mesa un problema concreto de su concejo que puede repetirse en otros ayuntamientos, con distintos actores, y está en las manos del Principado resolverlo. La multinacional Costco quiere abrir en el polígono de Bobes un centro comercial que dará empleo a 200 trabajadores. Como la vida colectiva está llena de normas, existen unas directrices sectoriales de comercio que prohíben la apertura de centros con una superficie superior a los 2.500 metros cuadrados. En Asturias hay grandes superficies de mayor extensión, pero en algún momento la autoridad competente pensó que ya había suficientes y limitó el negocio a dimensiones inferiores.
En los países avanzados la inversión es responsabilidad de la empresa y si no alcanza el tipo de ventas esperado, cierra y se va. Aquí no es así. La Administración dice si se puede invertir a partir de criterios complejos, donde se incluyen los intereses de los competidores del potencial inversor que no quieren que se modifique el statu quo. Si, al final, se le otorga permiso a la empresa y tiene dificultades económicas, entonces la Administración tiene dos respuestas: si hay buen rollo con los inversores se plantean ayudas; en el caso contrario, se les advierte de que en Asturias nadie ‘se va de rositas’. Esta es la ruta por la que transitan las relaciones entre los inversores, la Administración y los agentes económicos y sociales de la región.
El alcalde de Siero llegó a afirmar en estas páginas, el pasado domingo, que si la decisión sobre la llegada de Amazon se tomara ahora, «la inversión no sería una realidad». El expediente de Costco guarda semejanza con el de Amazon, aunque de menor escala, pero los detractores de ambos son los mismos. En Asturias la oferta de empleo es mínima, el 1,1% del conjunto nacional, pero eso no le importa a la Administración ni a los que ya tienen un negocio consolidado. También a los parados se les puede subvencionar o darles cursos y acabar convirtiéndolos en fijos discontinuos. No como en el centro logístico de Amazon, en el polígono de Bobes, donde el salario más bajo será de 1.700 euros mensuales.
Al Principado no le gusta el discurso de ‘Cepi’, su valentía para llamar a las cosas por su nombre. Es mejor cultivar el eufemismo. ¿Hay que reformar las directrices sectoriales de comercio? Según el Principado la reforma debe hacerse «de una forma sosegada y dialogada con todos los agentes implicados». Por algo no somos una tierra de oportunidades.