Primera jornada del debate sobre el estado de la región, destinada a la intervención del presidente. Adrián Barbón leyó durante hora y media, con algunas improvisaciones que intercaló entre los renglones. Lo más llamativo del discurso es que en 90 minutos de intervención no dedicó ni una palabra al modelo singular de financiación de Cataluña. La cuestión que más preocupa a los asturianos quedó oculta, como si no existiese. Prefirió dedicar todo el tiempo a los temas habituales en este tipo de debates, como si no fuese cierto el apoyo del Gobierno a la Generalitat para quedarse con toda la recaudación tributaria. El otro día, Alfonso Rueda, presidente de la Xunta de Galicia, al salir de la reunión con Sánchez, estimaba que su región perdería 450 millones de euros con el privilegio catalán. ¿Y cuánto perderá Asturias? El Principado no sabe o no contesta.
Barbón siguió el estilo mostrado a lo largo de la anterior legislatura, pero ahora lo tiene más depurado. Leyó algo más despacio, aunque, a cambio, fue más sucinto en la exposición de los temas. Nuestro presidente optó por tratar muchos temas, trayendo a colación algunos datos y anécdotas sobre cada uno, para concluir que vamos muy bien. A veces el discurso rozó lo puramente comercial; hablando de turismo: «la calidad de vida está de moda, Asturias está de moda». Con una mínima base llegaba al destino que le interesaba: en la anterior legislatura pasamos de dos a catorce centros I+D+i; somos la quinta comunidad autónoma con más peso tecnológico en el empleo, luego «es evidente que Asturias progresa». Veamos. El Instituto Nacional de Estadística publicó que en gasto en I+D, por habitante, en 2022, sólo Baleares, Canarias, Castilla-La Mancha y Extremadura dedicaron menos recursos que Asturias. Lo mismo sucedió en otros asuntos.
En el discurso tiró de la retórica de los pactos para intentar acuerdos de amplia base en industria, cuidados, medio rural (lo anunció Ovidio Zapico en una entrevista en EL COMERCIO) y salud mental. ¿Más pactos en la industria, cuando hay ya una Alianza por la Industria (año 2021) con 17 instituciones y entidades concernidas? ¿La salud mental precisa de acuerdos entre diputados o de contratar a más psiquiatras, psicólogos y otros profesionales, con el apoyo explícito de la Consejería de Salud y del Sespa para llevar adelante la tarea? El estilo parlamentario de dar pinceladas sobre los temas, con pullas incluidas para PP y Vox, debería facilitar la réplica de la oposición. Hoy se verá.