Adrián Barbón presentó 25 compromisos para 2026 cuando ya va cumplido mes y medio del año. Anunciar tantas cosas para hacerlas en diez meses y medio no es fácil, máxime tratándose del Principado que avanza a un ritmo asombroso, como nos ilustró el otro día el consejero, Ovidio Zapico (IU), a cuenta de la modificación de las directrices sectoriales del comercio, que llevan tres años y medio a la espera de la aprobación inicial. ¡Viva la burocracia!
La exposición de Barbón fue un tanto prolija juntando compromisos concretos con enunciados genéricos, pero siempre en un tono optimista. El primer compromiso es bajar este año de 50.000 parados. No se puede decir que sea un gran reto, ya que en junio del pasado año estábamos en 49.725 desempleados. Estoy convencido de que Barbón adelgazará la lista del paro hasta ponerla otra vez por debajo de los 50.000 sin tener que ir al gimnasio. En algún momento de su disertación señaló como objetivo reforzar el crecimiento económico y la cohesión social. Excelente propósito. Es una pena que, desde el primer día de su primer mandato, el crecimiento económico y la cohesión social no constituyeran el principal lema de su tiempo como presidente del Principado. Se asumieron más objetivos y casi todos menos importantes. Aprovechó la ocasión para repetir los mantras: rechazo al peaje del Huerna, rechazo al modelo de financiación autonómica de María Jesús Montero, más apoyo a la siderurgia y ejecutar el plan de cercanías ferroviarias. De los cuatro, sólo uno está en su mano: decirle no a la vicepresidenta y ministra de Hacienda porque el Estado incrementa en 20.975 millones el dinero a repartir y de ese total a Asturias solo le tocan 248 millones. El resto nos queda lejos, en especial la siderurgia, en una situación crítica por los graves problemas en la cabecera.
Retos concretos. Colaborar en la solución del déficit de viviendas incrementando el parque de viviendas públicas en 1.500 unidades. Creo recordar que las 1.500 viviendas eran un compromiso de legislatura. Dudo que se pueda adelantar en cinco meses, pero ojalá me equivoque. En sanidad se invertirán 40 millones en compra de aparataje tecnológico y se incrementarán los cribados en algunos tipos de cáncer. ¿Además de aumentar los cribados descenderán las listas de espera? Pudiera parecer una relación de causa a efecto, pero esta tierra está llena de excepciones. Toda la educación será gratuita. Lo creo. Hay reservados 105 millones para mantenimiento de carreteras. Eso sí que es un reto.