En pleno puente de Carnaval -al menos desde la perspectiva gijonesa-, el portavoz del Principado, Guillermo Peláez, ha sorprendido con el anuncio de la remodelación del Ejecutivo. Una remodelación un tanto ‘sui géneris’, porque se trata de dos directoras generales que suben un escalón para ser viceconsejeras. El Gobierno, en sentido estricto, que es como lo entiende la gente, presidente y consejeros formando el Consejo de Gobierno, no cambia.
Desde que llegó al poder me llama la atención la manera que tiene Adrián Barbón de estructurar el organigrama de su Administración, uniendo materias heterogéneas dentro de un mismo departamento. Ejemplo, la vicepresidenta del Gobierno, Gimena Llamedo, es la titular de la Consejería de Presidencia, y también, es consejera de Reto Demográfico, Igualdad y Turismo. Es difícil encontrar cuatro materias más diferentes que la presidencia de un gobierno, la demografía, la igualdad y el turismo. En un siglo donde la especialización en los conocimientos se apura al máximo, nos encontramos con que hay que buscar a reputados generalistas para atender los encargos del presidente del Principado.
Segundo ejemplo. El coordinador general de IU, Ovidio Zapico, es consejero de Ordenación del Territorio, Urbanismo, Vivienda (hasta aquí vamos bien) y Derechos Ciudadanos. ¿Qué tiene que ver la ordenación del territorio con los derechos ciudadanos? En uno de los cambios introducidos en el organigrama, el pasado año, despareció la Consejería de Transición Ecológica, un enunciado que parece obligado en los gobiernos socialistas. También se eliminaron el comercio y el desarrollo económico, que antes habían tenido un hueco en el frontispicio de las consejerías. En la remodelación del Gobierno, ayer anunciada, se crea una Viceconsejería de Coordinación del Gobierno. Entiendo que la titular del cargo coordinará a los consejeros. Hasta ahora, en los gobiernos, en las empresas, en las organizaciones culturales, deportivas o sociales, los superiores coordinan a los inferiores, pero en el Principado tienen su particular sentido de la jerarquía. El nombramiento me lleva a preguntar quién ejercía hasta ahora la coordinación en el Gobierno y cómo hizo falta que transcurrieran dos tercios del mandato para darse cuenta que el asunto no iba bien. Se crea una Viceconsejería de Presupuestos y Financiación Autonómica. Supongo que cuando se haya consensuado el modelo de financiación, la viceconsejería dejará paso a otro enunciado.