Las fricciones entre los dos socios(PSOE e IU) del Gobierno de coalición asturiano por asuntos que tienen sustancia ideológica, como es la llegada de las universidades privadas a Asturias, han sido introducidas en la Junta General del Principado por el diputado del PP David Ruiz.
El Consejo de Gobierno aprobó el decreto que permite la ubicación en Asturias de la Universidad Nebrija (Avilés), la Alfonso X el Sabio (Oviedo) y la Universidad Europea (Gijón). Unas semanas más tarde, IU, junto con los sindicatos, Comisiones Obreras e Izquierda Sindical Asturiana, presentó un recurso ante el Tribunal Superior de Justicia de Asturias para impedir que esas universidades, a través de centros adscritos, puedan impartir enseñanzas en Asturias. La decisión del socio minoritario del Gobierno es muy grave porque obstaculiza unos proyectos muy esperados en las tres ciudades más grandes de Asturias.
En el debate parlamentario, Borja Sánchez, consejero de Ciencia, Empresas, Formación y Empleo, dijo que IU debería «evaluar el impacto público y las consecuencias políticas» que podría acarrear su decisión. Sin duda, pero más necesario es que el presidente del Principado tome una decisión, porque no se puede admitir que un partido con un solo consejero y tres escaños pueda echar abajo la iniciativa más importante en el ámbito universitario llevada a cabo por el Principado en mucho tiempo.
Ovidio Zapico, el diputado de IU, manifestó que en «el Consejo de Gobierno he votado que no a ese decreto, como lo hice al acuerdo para que alumnos de esas universidades puedan hacer prácticas en centros públicos». Más allá de la cerrazón que significa entender que hay una incompatibilidad insuperable entre graduarse en una institución pública y hacer prácticas en otra privada (deberían en IU avanzar un paso más e impedir que puedan trabajar en la Administración pública todos aquellos titulados en instituciones privadas), lo que llama la atención es que Zapico vote en el Consejo de Gobierno, quede en absoluta minoría (todos contra él) y no se sienta concernido por esa votación. Sin embargo, en el mismo discurso, informó al Parlamento que, dentro de unos días, en los órganos de IU, tomarán la decisión definitiva y «haré mía la decisión que se tome». Así que las decisiones colectivas en el Gobierno no le vinculan, pero en la dirección del partido, sí. Como remate, afirmó que los centros adscritos nos acercan a la senda de Ayuso. Mejor a la senda de España: los tienen todas las regiones menos una.