La Feria Internacional de Muestras de Asturias (Fidma) tuvo ayer una visita inusual al presentarse la dirección de IU en sus instalaciones. Como en el resto de los partidos, el coordinador general de IU, Ovidio Zapico, acude una o más veces al Recinto Ferial Luis Adaro durante los quince días que dura el evento. Los líderes de los partidos suelen ir acompañados de algunos miembros de su equipo. Lo de ayer de IU fue eso mismo, pero a gran escala, con una treintena de dirigentes moviéndose entre los estands. Sin duda, la forma más eficaz de colaborar para que esta edición bata el récord de visitantes.
Desde la plataforma de la Fidma, Ovidio Zapico declaró que no negociará la política fiscal con el PSOE si antes no llegan a acuerdos en vivienda, salud, protección del medio ambiente y servicios sociales. El líder de IU considera que, al tradicional debate sobre el estado de la región, a celebrar tras el verano, el Gobierno tiene que acudir con propuestas ambiciosas para mantener «la senda de la transformación social».
A la propuesta de Barbón de rebaja fiscal a las clases medias, Zapico volvió a ponerle límites al asegurar que «no puede haber ningún tipo de regresión en la capacidad recaudadora de las arcas públicas». Es una afirmación extraña e inhabitual en el debate político. La capacidad recaudadora fluctúa por muchas razones, así que no pueden los gobiernos prometer recaudar más o menos. Lo que corresponde a los políticos es prometer o fijar los tipos impositivos y las deducciones que consideren oportunas.
¿Qué podemos decir del mensaje de Zapico en la Fidma? IU lleva más de un mes aireando propuestas y negociaciones con el PSOE cuando no hay nada. Barbón inició el juego hablando de rebajas fiscales y, ahora, le da cuerda a Zapico para que siga divagando. La situación es más llamativa si tenemos en cuenta que se trata de los dos socios del Gobierno de coalición asturiano. Se supone que todas las semanas tendrán varias ocasiones para discutir de impuestos, viviendas, servicios sociales, etc. Con propuestas y contrapropuestas ocupan la desmayada escena política asturiana de todos los meses de agosto.
Resulta extemporáneo hablar de reformas fiscales, planes de vivienda o servicios sociales cuando estuvieron más de tres años gobernando sin materializar esas propuestas ambiciosas que nos van a presentar en el debate sobre el estado de la región. Se equivocó de debate Zapico, porque todo eso tendrá ocasión de discutirlo dentro de once meses en el debate de investidura.