Al parecer ya rueda, en periodo de pruebas, el primer tren de cercanías del pedido de treinta y ocho convoyes que había prometido el Ministerio de Transportes para Asturias y Cantabria. Por cierto, me gustaría que el ministro, Óscar Puente, nos explicara por qué de los treintaiún trenes del pedido original, veintiuno son para Cantabria y diez para Asturias, cuando duplicamos en extensión a la comunidad vecina, tenemos más del triple de kilómetros de red de cercanías que los cántabros y el 71% más de población. Que no nos cuenten que la red ferroviaria cántabra está más deteriorada que la asturiana porque es imposible. Nuestras vías hechas unos zorros, el material móvil más longevo que quepa imaginar y déficit de maquinistas. Si Puente tiene un hueco, entre polémica y polémica, entre exabrupto y exabrupto, podría ilustrarnos sobre el tema.
El primer tren ya está construido. Están completados los tres primeros coches. De treinta y ocho unidades completas, hay una. En 2020 se adjudicó el pedido de las primeras treintaiuna unidades de ancho métrico a CAF (258 millones de euros). Se preveía que estuvieran fabricados entre veinticuatro y treinta y seis meses. Pasaron seis años (setenta y dos meses) y aún estamos esperando que circulen por las vías asturianas. Es cierto que surgió una circunstancia inesperada al no corresponder las medidas de los trenes con el gálibo de los túneles. Un error mayúsculo, impropio de empresas grandes, con gran experiencia, como Renfe, que provocó un retraso de tres años.
El escándalo de dimensión nacional sirvió para que los usuarios de la red de cercanías de las dos comunidades autónomas viajaran en los trenes gratis. Un beneficio que se mantiene a día de hoy. La graciosa concesión fue el único fruto que obtuvieron Adrián Barbón y Miguel Ángel Revilla del llamado, pomposamente, ‘Acuerdo de la Castellana’, firmado con el Ministerio de Transportes. La entrega de siete trenes extra está por ver. El resto de medidas contenidas en el acuerdo son una suma de brindis al sol e hipocresía política. ¿Qué fue del comisionado especial para la ejecución de los planes de cercanías de Asturias y Cantabria? ¿Alguien escuchó alguna declaración de Antonio Berrios? ¿Qué fue del cronograma que iba a confeccionar el ministerio con los hitos mensuales de las actuaciones en las dos redes ferroviarias? ¿Y el plan de mejora de los servicios? Estamos pendientes de nuestros 17 trenes y el ministerio tiene un plan de renovación (cercanías, media distancia) de 431 convoyes.