Nerea Monroy ha tomado posesión como titular de la Consejería de Derechos Sociales y Bienestar. La exdirectora de los Establecimientos Residenciales para Ancianos (ERA) trasladó convicción y entrega en sus primeras palabras, «voy a trabajar incesantemente para fortalecer el Estado de Bienestar; los derechos sociales son el pilar fundamental; la calidad de una democracia se mide por su riqueza y por cómo protege a los ciudadanos». La nueva consejera dice que va a trabajar con los profesionales, el tercer sector (entidades privadas sin ánimo de luco e independientes de las administraciones) y los ayuntamientos. Adrián Barbón, tras presidir la toma de posesión, se refirió a las tareas pendientes que debe abordar: cumplir con el plazo legal máximo de 180 días desde la recepción de las solicitudes de la Dependencia hasta la valoración de cada una de ellas y la asignación de la prestación correspondiente; entre las tareas también está la oferta de los geriátricos que tienen una larga lista de espera, con 3.600 peticiones sin resolver. El presidente del Principado encomendó a la consejera la búsqueda de una nueva directora-gerente para los Establecimientos Residenciales para Ancianos (ERA). Aunque no haya salido a colación en los discursos, la situación de los menores tutelados debe formar parte de las cuestiones urgentes a resolver.
Con Nerea Monroy son tres las mujeres que se ponen al frente de la Consejería de Derechos Sociales y Bienestar en este mandato. Las dos primeras pusieron ilusión y trabajo, pero fallaron al gestionar. Las principales prestaciones (Dependencia, residencias) acumularon listas de espera muy por encima de lo razonable. En estos momentos hay más de 11.000 peticiones de Dependencia, Salario Social Básico y plaza geriátrica sin atender, lo que significa un fracaso sin paliativos. La gestión de Nerea Monroy, a diferencia de sus antecesoras en el cargo, es de corto plazo: nueve meses.
Ese es el tiempo que media entre la toma de posesión y las elecciones. Como los datos actuales en las prestaciones sociales son tan malos es muy probable que con ella mejoren algo, pero es muy difícil que permitan hablar de una situación normalizada, sin huella del cataclismo provocado por la implantación de la Historia Social Única Electrónica (HSUE). Barbón pone como meta resolver los expedientes de Dependencia en 180 días. En la actualidad está en 421 días. Por no hablar de la lista en los geriátricos, donde la demanda es mayor que las plazas ofertadas.