Reunión de la mesa de financiación autonómica con la participación de PSOE, PP, IU-Convocatoria y el Grupo Mixto (Foro y Somos). Guillermo Peláez, consejero de Hacienda y portavoz del Gobierno, afirmó que el PP «está absolutamente fuera de juego». La razón que dio el consejero para ver tan descolocado al principal partido de la oposición es el voto del socialismo asturiano en contra del modelo aprobado en el Consejo de Política Fiscal y Financiera. La postura firme de Adrián Barbón habría dejado sin discurso al PP.
Cualquier partido de centroderecha puede verter determinadas críticas sobre el modelo de financiación, con la seguridad de que la Federación Socialista Asturiana (FSA) nunca le va a imitar, como es centrar los ataques en el trato privilegiado a Cataluña, que es la razón de haber aprobado un modelo tan arbitrario, con variables exóticas, como el Fondo Climático (qué tendrá que ver la financiación de los servicios públicos con el cambio climático) o el fondo vinculado a las pymes. Sobre esos asuntos los socialistas asturianos no dirán ni una palabra porque el presidente de la Generalitat es un tal Salvador IIla.
El ‘no’ del Principado se basó en el cálculo de la población ajustada, que bajo su criterio no estima correctamente las variables que favorecen a Asturias (envejecimiento, dispersión de la población, orografía). Una cuestión técnica que no implica enfrentamiento político, aunque es cierto que el PSOE asturiano nunca se había atrevido a discrepar en asuntos de esta naturaleza de un gobierno central presidido por su partido. Dada la trayectoria de seguidismo que tienen las organizaciones asturianas de PSOE y PP, con respecto a la cúpula de sus partidos, el paso dado por Barbón es meritorio.
De la mesa de financiación lo más destacado es la postura de IU-Convocatoria llamando a aprobar el modelo de financiación del Gobierno de España. Increíble. Xabel Vegas reconoció que tiene «aspectos mejorables» (toda una concesión), pero merece la pena apoyarlo porque «inyecta 21.000 millones a las comunidades autónomas, millones que van a ser importantísimos para nuestro Estado de Bienestar». De los 21.000 millones Asturias recibirá 248, una cantidad demasiado pequeña para el objetivo que propone Xabel Vegas. Asombra hasta qué punto ha perdido el rumbo la izquierda radical. El trasvase de recursos del Estado a las regiones va a terminar con la solidaridad territorial, de la que el Estado es el único garante. El neonacionalismo crea monstruos.Comenta