En el proyecto de presupuestos de 2027 la nómina de los empleados públicos va a crecer en el Principado en 200 millones de euros. Una cantidad importante que supera el dinero asignado a la Consejería de Cultura o a la de Hacienda, Justicia y Asuntos Europeos. El sueldo base, los trienios y las pagas extraordinarias de los empleados autonómicos y municipales viene marcada por el Gobierno central. En noviembre de 2025 el ministro de la Transformación Digital y la Función Pública, Óscar López, pactó con UGT y CSIF el crecimiento de los salarios hasta 2028. En conjunto subirán un 11%, siendo el próximo año el ejercicio con un mayor incremento, 4,5%, que se podrá convertir en el 5% si la inflación al final de año supera el 1,5%. Como es año electoral, el Gobierno crea un aliciente añadido para que el personal de las administraciones vote al PSOE.
Bien sea por decisión del Gobierno central o del asturiano la masa salarial crece por encima de lo que dicta la prudencia. En la última década la factura de los sueldos del Principado creció en 854 millones, lo que supone un aumento del 53,4%. Como aún estamos en fase de expansión el coste del personal con respecto al presupuesto ha bajado ligeramente. En 2017, era del 38,2% y este año es del 35,5%. Un descenso que no es nada tranquilizante porque cuando el ciclo cambie, el PIB se estanque, o crezca mínimamente, y la recaudación tributaria descienda, la masa salarial será una losa que obligará a tirar de deuda.
La mezcla de gobierno débil y recaudación tributaria alta es explosiva. Para sobrevivir, los gobernantes ceden a las presiones de otros partidos y a las más variadas reivindicaciones de sindicatos o colectivos sociales. Un ejemplo de cómo la debilidad lleva al disparate es ver al ministro de Asuntos Exteriores, Albares Bueno, advirtiendo a Bruselas que España bloqueará la entrada de nuevos países en la Unión Europea si no se acepta el catalán, el euskera y el gallego como lenguas comunitarias.
La negativa a deflactar el IRPF contribuye a que la factura fiscal para los ciudadanos sea mayor que nunca. De esa manera se llenan las arcas de Hacienda. El próximo año recibiremos del sistema de financiación autonómica 4.238 millones, 273 más que en el presente ejercicio. Cuando se enfríe la economía, los recursos descenderán, pero los sueldos seguirán subiendo en función del Índice de Precios al Consumo. Los sueldos son una variable rígida a la baja. Conviene no olvidarlo. No es normal que la masa salarial crezca por encima del 50% cada diez años.