Los geriátricos, o residencias para la tercera edad, son equipamientos indispensables en una sociedad como la asturiana donde las personas mayores de 65 años representan el 28,7% de la población. Añadamos que cada año aumenta el porcentaje, así que su importancia crece sin pausa. Si queremos otear el futuro basta con mirar las previsiones de Euroestat: en el año 2050, por cada cien asturianos en edad de trabajar (16 a 65 años), habrá ochenta que tendrán más de 65 años. Leo Díaz, presidente del Clúster de Cuidados de Larga Duración en Asturias (entidades especializadas en servicios sociosanitarios), afirma que los problemas del sector son dos: financiación y plantilla. La subvención del Principado a las residencias, al pasar de 48 euros, por cada día, a 72, tal como ya se ha pactado, mejorará la financiación que hasta ahora era vergonzosa al tener todas las regiones una subvención más alta, incluyendo las que tienen una renta per cápita inferior a la de Asturias.
La escasez de la mano de obra es un tema recurrente en los últimos años en España, sobre todo en el sector servicios. En la segunda nación con más desempleo de la Unión Europea (Finlandia es la primera) hay muchas personas desocupadas, en edad de trabajar, que rechazan las ofertas laborales. Aparentemente inexplicable.
Es muy conocido el déficit de mano de obra en la hostelería. Sin embargo, no creo que la sociedad tenga conciencia de la carencia de empleados en geriátricos y residencias. Hay que publicitar esa necesidad. En los trabajos prospectivos, es el sector que tendrá una mayor demanda de empleo en los próximos diez, quince o veinte años en Asturias. Más que ningún otro. Toda persona que quiera trabajar lo va a poder hacer como auxiliar de geriatría con el certificado de Profesionalidad en Atención Sociosanitaria a Personas Dependientes. Es un empleo seguro porque cada vez hay más demanda. Como ocurre con la vivienda, la demanda de plazas geriátricas crece en mucha mayor medida que la oferta. Hay 3.000 personas esperando una plaza en Asturias. El año pasado, en España, murieron 32.000 personas en las listas de espera de la Dependencia. En Asturias hay 249 residencias para los mayores, el 73% son privadas. Cuando se enterará el Principado de que la pieza principal para atender la demanda de la tercera edad son los centros privados. A lo mejor creen que es más eficiente apostar por la rehabilitación de la Residencia Mixta de Gijón que acumula un año y medio de retraso.