Mitin socialista en Gijón. Falta más de un mes para las elecciones generales y Pedro Sánchez ya colocó sus mensajes en el Recinto Ferial Luis Adaro. Unas veces admira el ‘Guernica’, otras, hace footing con Carlos Cuerpo; el caso es transmitir imágenes positivas de carácter cultural, humanitario, solidario o deportivo. Todo en tono muy positivo, excepto si toca referirse a la derecha. Acudió toda la parroquia socialista para ver, escuchar y aplaudir. Había un ambiente de gran optimismo, que llegaba hasta la euforia cuando los oradores elevaban la voz. Todos los intervinientes festejaron la victoria de Lula. El resultado de las elecciones brasileñas da ánimos a la izquierda.
Lara Martínez habló de ‘zurdos’, ‘la fuerza del amor’, etc. Al final expresó su misión y deseo: Gijón tendrá en mayo alcalde socialista. Adriana Lastra recordó que el periodo victorioso de Sánchez se inició en Gijón. Luego se refirió a Asturias como tierra sin reaccionarios y puso a prueba su garganta al gritar «los derechos los arrancamos a dentelladas». Si el orador aumentaba los decibelios el público aplaudía de pie. Habló del «sistema robusto de pensiones» que la derecha quiere trocear. Barbón, bajo los efectos del viaje a Sudamérica, sentenció: todo nacional tiene derecho a voto. Disertó sobre pensiones, ‘les escuelines’, la tarjeta Conecta, etc., para acabar pidiendo un gobierno progresista en Madrid para negociar con él, entre otros temas, los accesos a El Musel y la supresión del peaje del Huerna. ¿Será más progresista que Óscar Puente?
Pedro Sánchez empezó con España país de esperanza, para referirse a la reforma laboral, los sindicatos y la subida del 70% del salario mínimo. Anunció que reformará la Constitución para blindar la subida de las pensiones. ¿La reforma implicará algún otro objetivo? El único que blinda es el voto de los ciudadanos. Criticó el pacto de las derechas en el Senado y su propensión a insultar; repitió uno de los mantras de precampaña: la esperanza puede más que el odio. Volvió a criticar a Feijoó por su manera de entender el feminismo. Entre críticas y aplausos coló algunos datos que no pasan el detector de errores. La reindustrialización no aporta el 20% del PIB. Ese es un objetivo europeo. España no llega al 15%. Y otro mucho más impugnable: al hablar de la solidez de las pensiones, se refirió a la ‘hucha’ que tiene 20.000 millones. Son tan sólidas las pensiones que el Estado inyectó 62.993 millones para financiar pensiones y prestaciones de la Seguridad Social.