Las distintas facciones de la izquierda radical barajan todo tipo de combinaciones ante la convocatoria electoral. El viernes se cierra el plazo para registrar coaliciones, así que las negociaciones a varias bandas tienen el tiempo contado para fructificar o fracasar.
Hay dos bloques: el llamado Frente Amplio, integrado por IU, Movimiento Sumar, Más Madrid y Comuns, y el formado por ERC y Podemos. En las últimas semanas el Frente Amplio anunció varios liderazgos: Mónica García, Ada Colau, Gabriel Rufián, Emilio Delgado y –nuevamente– Ada Colau. Los potenciales líderes fueron renunciando uno detrás de otro ante la imposibilidad de llegar a acuerdos. Mientras tanto, ERC y Podemos llegaron a un pacto original. Se presentarán a los comicios como dos partidos independientes que se reparten el territorio: en Cataluña sólo concurrirá ERC y en el resto de España lo hará Podemos. Como forma de visibilizar la alianza, en la candidatura de ERC irá algún miembro de Podemos (ocupará un puesto de la candidatura donde no tenga ninguna posibilidad de obtener escaño), y Podemos contará en la campaña electoral con la colaboración especial de Gabriel Rufián que es la figura estelar de la izquierda no socialista. El objetivo de todos, Frente Amplio y ERC-Podemos, es llegar a una candidatura unitaria, un hecho que no tiene precedentes, aunque quizás se alcance por la extrema debilidad (así lo acreditan todas las encuestas) de la izquierda radical.
El presumible acuerdo a escala estatal da alas a los sueños de la izquierda radical asturiana. Tomé (Somos) muestra un gran entusiasmo ante la posible candidatura de unidad; considera que los intereses de la ciudadanía progresista, deseosa de una candidatura de integración de los distintos partidos, deben primar por encima de los intereses corporativos. Por su parte, Xabel Vegas (Movimiento Sumar) ve muy acertado el liderazgo de Ada Colau por su perfil político ligado a las políticas más audaces en materia de vivienda. Colau tiene un pasado en el movimiento ‘okupa’ de Barcelona, pero no se le conocen planteamientos importantes sobre la vivienda. Como gestora, en sus ochos años de alcaldesa, se construyeron muy pocas viviendas en Barcelona (menos de una por cada mil habitantes). No habló IU, la fuerza llamada a encabezar la candidatura en Asturias, por su historia y por ser la única conocida por la mayoría de los electores. Quizás ceda el puesto a Movimiento Sumar para despejar el camino a Zapico en las elecciones autonómicas.