La UGT, a través de su secretario general Justo Rodríguez Braga, se ha sumado al aluvión de críticas hacia el proyecto de presupuestos del Estado para 2016. Según el líder sindical asturiano las cuentas están elaboradas desde una estrategia de priorizar la consolidación fiscal y la lucha contra el déficit público, relegando la solución a los problemas de los ciudadanos. No es una valoración acertada. Al contrario, los presupuestos están confeccionados con el objetivo de ganar las elecciones generales, por eso Rajoy aumenta el sueldo de los funcionarios. El rigor fiscal queda para futuros ejercicios, cuando no esté en juego la disputa del poder. Rodriguez Braga denuncia la bajada de la subvención del desempleo, pero el descenso del 12% es una consecuencia de la prolongación de la crisis, al aumentar el número de parados de larga duración que agotaron la percepción de las ayudas. Sobre Asturias, opina que los presupuestos aumentan la marginación de la región, pone en duda que se cumplan los plazos de ejecución de la variante de Pajares y denuncia las partidas testimoniales para construir los accesos a El Musel.
Las cuentas del Estado para Asturias han tenido la extraña virtud de unir a la clase política en la respuesta. Salvo Mercedes Fernández y su equipo, al resto de grupos les parece que el proyecto de Rajoy es una afrenta. Como hace dos años, las inversiones en nuestra región están a la cola del mapa autonómico, junto a Murcia, Castilla y León, y Cantabria. En infraestructura la única partida notable es la destinada a la construcción de la variante de Pajares y, pese a ello, la ministra de Fomento no se atreve a dar una fecha de finalización de la obra. El resto recibe cantidades mínimas o, simplemente, se quedan fuera del presupuesto. Como estamos a cuatro meses de las elecciones, algunas partidas parecen ficticias (en jerga parlamentaria: “pintar” un proyecto). Con los accesos a El Musel ya vimos que el dinero consignado este año quedó sin ejecutar. Es más que probable que ocurra lo mismo en 2016, así como con la autovía de Oviedo a La Espina, porque se ponen unas cantidades bajas en el presupuesto y el grueso del proyecto se deja para futuros ejercicios. Se aparenta que se retoman las obras y con las partidas presupuestarias como señuelo se recogen votos en el suroccidente. El Gobierno se pasó de la raya, aunque la crítica de la oposición en bloque no le hará perder más de un escaño. Como mucho.