{"id":106,"date":"2007-10-14T18:42:05","date_gmt":"2007-10-14T18:42:05","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcomercio.es\/largo_de_cafe\/?p=106"},"modified":"2007-10-14T18:42:05","modified_gmt":"2007-10-14T18:42:05","slug":"la-idea-espana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/largo_de_cafe\/2007\/10\/14\/la-idea-espana\/","title":{"rendered":"LA IDEA DE ESPA\u00d1A"},"content":{"rendered":"<p><strong>El debate de los s\u00edmbolos encubre dos formas de entender el Estado: un pa\u00eds descentralizado o una coordinadora de territorios <\/strong><br \/>\nEl llamamiento de Mariano Rajoy para honrar la bandera en el d\u00eda de la Fiesta Nacional hubiera sido absurdo en cualquier pa\u00eds democr\u00e1tico, porque en ellos hay un consenso ampl\u00edsimo entre ciudadanos e instituciones sobre banderas e himnos nacionales. A poco que se pongan un poco solemnes media docena de ingleses o alemanes, empiezan a cantar sus himnos patrios. La bandera es de todos, nadie se siente excluido de ella. Dentro de Espa\u00f1a, ocurre algo parecido en las comunidades aut\u00f3nomas gobernadas desde la transici\u00f3n por nacionalistas. La ikurri\u00f1a representa a los vascos y la senyera a los catalanes, hasta el punto de servir de toalla en la playa o de repetir su combinaci\u00f3n crom\u00e1tica en toda suerte de soportes: la fachada de una casa, las estructuras atirantadas de un puente o las paredes de un teatro.<br \/>\n     Distinto destino tiene en Espa\u00f1a la bandera bicolor, la ense\u00f1a nacional, que queda reservada para el m\u00e1stil de edificios oficiales o competiciones deportivos. Desde la aprobaci\u00f3n de la Constituci\u00f3n, tuvieron que pasar cuatro a\u00f1os para que fuese enarbolada por la gente, suceso ocurrido por primera vez en Sevilla durante la celebraci\u00f3n del Campeonato Mundial de F\u00fatbol, en 1982. A partir de entonces la bandera nacional ha ido ganando espacios, pero muy t\u00edmidamente, porque hay un gran prejuicio hacia ella, sobre todo por parte de la izquierda.<br \/>\n      Rajoy coloc\u00f3 su mensaje en v\u00edsperas de la Fiesta Nacional, en un momento en que los nacionalistas radicales catalanes descubren el gusto iconoclasta, quemando fotos del Jefe del Estado, y el Gobierno vasco anuncia su hoja de ruta hacia la autodeterminaci\u00f3n. La discusi\u00f3n sobre la bandera o sobre el Rey indica que, en el fondo, lo que est\u00e1 sometido a debate es la idea de Espa\u00f1a.<br \/>\n      La Espa\u00f1a democr\u00e1tica, tal como qued\u00f3 plasmada en la Constituci\u00f3n de 1978, fue admitida por la izquierda y la derecha. De ah\u00ed que la reivindicaci\u00f3n de la Rep\u00fablica quedara convertida en recurso de nost\u00e1lgicos. S\u00f3lo los nacionalistas vascos y catalanes \u2013sobre todo los primeros- presentaron objeciones al modelo de Estado. Las primeras elecciones auton\u00f3micas otorgaron un gran poder institucional a los nacionalismos, circunstancia que atemper\u00f3 el desencuentro sobre la forma de Estado. El PNV y CiU dieron prioridad al desarrollo del autogobierno, para lo que necesitaban entenderse con el Gobierno central. Es importante se\u00f1alar que el mantenimiento del statu quo entre los gobiernos centrales y los nacionalismos perif\u00e9ricos fue meramente t\u00e1ctico: los primeros ganaban tiempo, esperando que se pasara el sarampi\u00f3n nacionalista en Catalu\u00f1a y el Pa\u00eds Vasco, y los segundos atesoraban recursos y ahormaban a sus poblaciones en torno al ideal nacionalista. A esa \u00e9poca corresponden las tres primeras legislaturas de Felipe Gonz\u00e1lez.<br \/>\n      A partir de 1993 y hasta el a\u00f1o 2000, se entra en una nueva fase, caracterizada por el peso de los nacionalismos en las decisiones que toma el Gobierno central sobre todo el territorio estatal: tanto sea el negocio del gas como las cesiones en el tramo sobre el Impuesto sobre la Renta. La llegada de las mayor\u00edas simples a Madrid convierte a los nacionalistas en ministros invisibles del Gobierno central. Durante esa \u00e9poca, Pujol es elegido el hombre m\u00e1s poderoso de Espa\u00f1a. La recuperaci\u00f3n de la mayor\u00eda absoluta por Aznar, en el segundo mandato, sirve para detener este proceso, que se salda con la inexistencia de acuerdos con los gobiernos auton\u00f3micos.<br \/>\n       LA ALIANZA CON NACIONALISTAS<br \/>\n       Con la llegada de Zapatero se produce un cambio cualitativo: la entente con los nacionalistas pasa de lo meramente t\u00e1ctico o coyuntural, al nivel estrat\u00e9gico, de ah\u00ed la oferta para reformar la Constituci\u00f3n y revisar profundamente los estatutos de autonom\u00eda. La idea de fondo es que cabe otra forma de entender Espa\u00f1a. En aquel momento el ide\u00f3logo era Maragall o el hermano de Maragall (Ernest), con el \u201cfederalismo asim\u00e9trico\u201d (confederaci\u00f3n disfrazada), pero a Zapatero le vino como anillo al dedo ese discurso para su proyecto de crear un bloque mayoritario \u2013PSOE e IU y nacionalistas, que dejen al PP fuera del escenario pol\u00edtico por una  buena temporada, como ocurri\u00f3 durante la transici\u00f3n con AP.<br \/>\n       En ese proceso le toc\u00f3 pagar los vidrios rotos a Madrid. Las primeras largas declaraciones de la nueva titular de Fomento, Magdalena \u00c1lvarez, abundaban en la idea de comunicar por autov\u00eda a todas las capitales de provincia de Espa\u00f1a, para crear ejes transversales de comunicaci\u00f3n, que obviasen a Madrid. As\u00ed de claro. Tres a\u00f1os m\u00e1s tarde, los madrile\u00f1os le devolver\u00edan la moneda a Zapatero, con varias manifestaciones multitudinarias que detuvieron las concesiones del proceso de paz. Y el pasado viernes, le dedicaron una gran pitada al presidente. Cuando se habla de que Madrid es de derechas, se olvida que la comunidad fue gobernada por Joaqu\u00edn Leguina y que Tierno Galv\u00e1n y Juan Barranco fueron alcaldes de la capital. Un caso similar al supuesto derechismo de Oviedo, que resulta incompatible con los ochos a\u00f1os de alcald\u00eda de Antonio Masip.<br \/>\n       Mariano Rajoy apela a la bandera para situar el debate electoral en el terreno de los dos modelos de Espa\u00f1a. Reducidas las diferencias sobre lo que hay que hacer con ETA, queda por dilucidar el papel de los nacionalismos y el poder de la Administraci\u00f3n central. El Estado de las Autonom\u00edas, tal como se entendi\u00f3 durante veinte a\u00f1os, exige que el Gobierno central retenga un nivel m\u00ednimo de competencias por debajo del cual el Estado se disuelve o no resulta operativo. Un ejemplo de esto son las limitaciones legislativas impuestas por el \u201cEstatut\u201d al Estado. \u00bfQu\u00e9 puede hacer Zapatero m\u00e1s all\u00e1 del Ebro, adem\u00e1s de financiar costosas infraestructuras?. Ligado a este asunto est\u00e1 el papel de los nacionalismos. Una cosa es que los grupos parlamentarios de CiU, PNV o ERC hagan valer sus peticiones para garantizar la viabilidad de un gobierno, y otra que impongan un modelo de Estado.<br \/>\n     El generoso gasto social de Zapatero y la gran creaci\u00f3n de empleo no van a zanjar esta discusi\u00f3n, porque lo que est\u00e1 en juego es si Espa\u00f1a responde al modelo de Estado descentralizado o si es una coordinadora de territorios, con alg\u00fan nexo de conveniencia. Por eso se agitan las banderas.                   <\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El debate de los s\u00edmbolos encubre dos formas de entender el Estado: un pa\u00eds descentralizado o una coordinadora de territorios El llamamiento de Mariano Rajoy para honrar la bandera en el d\u00eda de la Fiesta Nacional hubiera sido absurdo en cualquier pa\u00eds democr\u00e1tico, porque en ellos hay un consenso ampl\u00edsimo entre ciudadanos e instituciones sobre [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[4],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/largo_de_cafe\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/106"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/largo_de_cafe\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/largo_de_cafe\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/largo_de_cafe\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/largo_de_cafe\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=106"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/largo_de_cafe\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/106\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/largo_de_cafe\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=106"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/largo_de_cafe\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=106"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/largo_de_cafe\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=106"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}