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	<title>PSICÓLOGO DE CABECERA¡AY LA CONCENTRACIÓN&#8230;! &#8211; PSICÓLOGO DE CABECERA</title>
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	<description>Temas de psicologia cotidiana para ayudar a vivir mejor</description>
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		<title>¡AY LA CONCENTRACIÓN&#8230;!</title>
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		<pubDate>Sun, 25 Sep 2011 19:42:31 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Miguel Silveira</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[psicologia cotidiana]]></category>
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<html><head><meta http-equiv="content-type" content="text/html; charset=utf-8"></head><body><div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-adver-blogs-entries"></div><div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-advertising-mobile-ready"></div><p align="center"><a href="/psicologo-de-cabecera/wp-content/uploads/sites/7/2011/09/CONCENRACION3.jpg"><img fetchpriority="high" decoding="async" class="alignleft size-medium wp-image-210" title="CONCENRACION" src="/psicologo-de-cabecera/wp-content/uploads/sites/7/2011/09/CONCENRACION3.jpg" alt="" width="246" height="300" srcset="https://blogs.elcomercio.es/psicologo-de-cabecera/wp-content/uploads/sites/7/2011/09/CONCENRACION3.jpg 287w, https://blogs.elcomercio.es/psicologo-de-cabecera/wp-content/uploads/sites/7/2011/09/CONCENRACION3-246x300.jpg 246w" sizes="(max-width: 246px) 100vw, 246px" /></a></p>
<p align="center">
</p><p>Si  me pongo a escribir<br>
lo que sigue  es para darme ánimos a mi<br>
personalmente y a todos los que andan despistados y acordarme de que tengo que<br>
mejorar en mi concentración. Antes de salir de casa suelo, como hace todo el<br>
mundo, cuidar de mis olores corporales y usar por tanto desodorante. Pero el<br>
dia que esto escribo me ha ocurrido que, en lugar de echar desodorante en mis<br>
axilas ¡usé laca! y sólo cuando el olor me parecía distinto al habitual caí en<br>
la cuenta de mi enorme despiste y me dio por reirme de mi mismo. Menos mal.<br>
¡Qué quieren que les diga! Yo también he caído en la trampa de un enorme<br>
despiste y no es este el primero de la serie. Me dio la risa y me puse como<br>
castigo dejarme a mi mismo en evidencia ante ustedes a ver si de esa forma<br>
aprendo a estar en lo que se celebra. Me consuela que algún lector recuerde en<br>
su caso algún error sonado y sonría al verse reflejado. Mi fracaso me sirve<br>
como excusa para hablar de la concentración, hoy dia muy atacada y  mermada.  Las múltiples tareas y estímulos a los que nos<br>
hallamos enfrentados, junto a las preocupaciones varias que la vida nos presta,<br>
son los grandes culpables de que no estemos en lo que se celebra, de que nos<br>
movamos como ausentes perdiendo contacto con la realidad que tenemos delante de<br>
los ojos y metamos la pata muchas veces. La tensión de la vida, la ansiedad y<br>
el estrés son otros ladrones cómplices de esos fallos frecuentes de atención.<br>
Algunos se preocupan porque su memoria ha perdido la fuerza que antaño<br>
presentaba, pero en realidad no es la memoria la que hemos perdido. Más bien lo<br>
que delatan los despistes es que hemos perdido concentración en lo que hacemos.<br>
No estamos en lo que estamos. Nuestra mente viaja a otros escenarios aunque<br>
estemos con el cuerpo presente allí donde pisamos y viaja también a otros<br>
momentos aunque estemos en el presente. No se preocupen, pues, de sus despistes<br>
y tómenlos a broma a no ser que sean tales y de calibre tal que no den en el<br>
clavo más que un cincuenta o sesenta por ciento de las veces. En ese caso<br>
póngase raudo a aumentarla so pena de sufrir serios fracasos y después<br>
complicarse mentalmente pensando que la demencia se aproxima. Mucho ánimo y a<br>
poner la atención en lo que hacemos, empezando por mi. Todo lo que hay que<br>
hacer es fijarse y coger el desodorante en lugar de la laca. En qué estaría yo pensando…</p>
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