<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>PSICÓLOGO DE CABECERA¡NO ERA PARA TANTO! &#8211; PSICÓLOGO DE CABECERA</title>
	<atom:link href="https://blogs.elcomercio.es/psicologo-de-cabecera/2016/03/08/no-era-para-tanto/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://blogs.elcomercio.es/psicologo-de-cabecera</link>
	<description>Temas de psicologia cotidiana para ayudar a vivir mejor</description>
	<lastBuildDate>Thu, 20 Aug 2026 11:11:20 +0000</lastBuildDate>
	<language></language>
	<generator>https://wordpress.org/?v=7.0</generator>
		<item>
		<title>¡NO ERA PARA TANTO!</title>
		<link>https://blogs.elcomercio.es/psicologo-de-cabecera/2016/03/08/no-era-para-tanto/</link>
		<comments>https://blogs.elcomercio.es/psicologo-de-cabecera/2016/03/08/no-era-para-tanto/#respond</comments>
		<pubDate>Tue, 08 Mar 2016 12:07:41 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Miguel Silveira</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[miedo]]></category>
		<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
		<category><![CDATA[vivir]]></category>
		<post_tag><![CDATA[anticipar]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[desconocido]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[futuro]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[magnificar]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[Miguel Silveira]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[problema]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.elcomercio.es/psicologo-de-cabecera/?p=917</guid>
		<description><![CDATA[  En cuanto nos enfrentamos a un problema tendemos a pensar lo duro que nos resultará resolverlo. Tendemos a magnificar su importancia hasta el punto de que, en algunos casos, la preocupación se apodera de nosotros, sobre todo en temas de salud, del porvenir de nuestros hijos o del nuestro propio. En determinadas circunstancias tendemos [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<!DOCTYPE html PUBLIC "-//W3C//DTD HTML 4.0 Transitional//EN" "http://www.w3.org/TR/REC-html40/loose.dtd">
<html><head><meta http-equiv="content-type" content="text/html; charset=utf-8"></head><body><p><a href="/psicologo-de-cabecera/wp-content/uploads/sites/7/2016/03/futuro.jpg"><img fetchpriority="high" decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-918" title="futuro" src="/psicologo-de-cabecera/wp-content/uploads/sites/7/2016/03/futuro.jpg" alt="" width="232" height="217"></a></p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-adver-blogs-entries"></div><p> </p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-advertising-mobile-ready"></div><p>En cuanto nos enfrentamos a un problema tendemos a pensar lo duro que nos resultará resolverlo. Tendemos a magnificar su importancia hasta el punto de que, en algunos casos, la preocupación se apodera de nosotros, sobre todo en temas de salud, del porvenir de nuestros hijos o del nuestro propio. En determinadas circunstancias tendemos a pensar no solo que nos será difícil superarlo sino imposible. La imposibilidad y la dificultad se magnifican pudiendo frenarnos por completo, bloquearnos y dejarnos con el alma encogida. Sucede también cuando nos enfrentamos a experiencias que no hayamos tenido y cuya vivencia se nos antoja insuperable o casi. Anticipamos los resultados negativos y no nos vemos capaces de afrontarlos. De esa forma la ansiedad o la angustia dominan nuestra acción empujándonos a evitarlo en lo posible. Que se lo pregunten sobre todo a los hipocondríacos, tendentes a imaginarse ante cualquier dolor que el peor mal les acecha. Pero no sólo en temas de salud. La negatividad tiende a apoderarse de los débiles, inseguros y poco confiados en si mismos y en sus capacidades. El miedo, en fin, hace acto de presencia y tienden o tendemos a cruzar los puentes antes de que lleguemos a ellos. Seneca, nuestro sabio español, lo tiene claro y voy a citarle porque sus palabras describen mejor que yo podría hacerlo el mecanismo psicológico que se activa en cuanto nos enfrentamos a lo desconocido o dificultoso. “El camino no es tan abrupto como algunos se imaginan. Solo la primera parte tiene rocas y peñascos y aspecto de ser  impracticable, tal como mucho parajes, vistos de lejos, suelen parecer abruptos y macizos, puesto que la lejanía engaña a la vista. Luego, a  medida que se van acercando, aquellos mismos lugares que la confusión visual había amontonado,  poco a poco se separan. Entonces, lo que por la lejanía les parecía un despeñadero, se torna ligera pendiente.”  Maravillosa descripción y símil.</p>
<p> </p>
</body></html>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.elcomercio.es/psicologo-de-cabecera/2016/03/08/no-era-para-tanto/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>917</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
	</channel>
</rss>
