{"id":1027,"date":"2017-04-16T23:03:59","date_gmt":"2017-04-16T21:03:59","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcomercio.es\/psicologo-de-cabecera\/?p=1027"},"modified":"2017-04-16T23:03:59","modified_gmt":"2017-04-16T21:03:59","slug":"que-no-te-toque-un-jefe-malo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/psicologo-de-cabecera\/2017\/04\/16\/que-no-te-toque-un-jefe-malo\/","title":{"rendered":"QUE NO TE TOQUE UN JEFE MALO"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por desgracia la envidia es el vicio m\u00e1s da\u00f1ino, si hace acto de presencia en el trabajo un jefe que la toma con un subordinado que ha sido feliz hasta ese instante y que de pronto cae en desgracia ante ese jefe torturador comido por la envidia o por la maldad.<\/p>\n<p>Hay que estar preparado porque esto no es ciencia ficci\u00f3n ni una leyenda urbana. Es frecuente ver que de pronto tu jefe comprensivo y humano se cambia o le cambian de puesto y aparece en su lugar un jefe inh\u00e1bil para las relaciones personales y preocupado de escalar a cualquier precio, aunque ello sea a costa de eliminar, anular, maltratar o degradar a quien hasta ese momento ha sido un empleado competente. La envidia o los celos, acompa\u00f1ados por la insensibilidad, cuando no por la mediocridad, con frecuencia se ceban en alguien \u00a0valioso, que puede hacerle sombra o quitarle el protagonismo que ese jefe indeseable, por lo general m\u00e1s inepto que el subordinado competente, no se puede ganar en base a su competencia profesional y humana.<\/p>\n<p>Y el resultado suele ser, si el empleado no es resiliente o fuerte mentalmente, que donde hab\u00eda un trabajador contento, satisfecho y productivo o bien cursa baja laboral o se hunde o tiene que marcharse de la empresa, si es que no le despiden sin argumentos s\u00f3lidos. El resultado es perjudicial para la empresa y un desastre para la v\u00edctima que no entiende, que no puede entender ese cambio perverso.<\/p>\n<p>Si la v\u00edctima, no suele ser el caso, tiene buenos contactos con otro estamento superior a su jefe y ese estamento le comprende y apoya puede amortiguar el desgaste y el impacto sufrido. Pero frecuentemente lo que suele ocurrir es que el jefe superior no quiere complicarse y o bien se hace el desentendido o no quiere conflictos o bien reh\u00faye enfrentarse a ese jefe cruel o bien deja que la situaci\u00f3n se deteriore, porque le resulta m\u00e1s c\u00f3modo.<\/p>\n<p>He visto y conocido varias personas destrozadas e indefensas por esa incomprensible actitud lo que redunda en una perdida de la autoconfianza y la autoestima, llegando a dudar de si mismos y de su competencia.<\/p>\n<p>No es f\u00e1cil manejar la situaci\u00f3n e impermeabilizarse diariamente y no sufrir desgaste pero, si se quiere seguir, no queda m\u00e1s remedio que separar la persona del rol, de la funci\u00f3n dejando en el aparcamiento la persona con sus sentimientos y entrando por la puerta de la empresa el rol que desempe\u00f1a. Es decir entrando por la puerta el encargado de, el contable, el comercial, el responsable de almac\u00e9n o el \u00a0electricista por poner tan solo unos ejemplos. Los roles ni sienten ni padecen. En esos casos tristes tienes que actuar como el responsable de la funci\u00f3n que desempe\u00f1as, no como fulano de tal, con sentimientos, al menos en el trabajo si el clima laboral te es adverso. Es dif\u00edcil pero absolutamente necesario para sobrevivir. Cabe usar la venganza, pero no suele ser aconsejable por tener negativos efectos, aunque uno descargue su frustraci\u00f3n u odio. Cabe marcharse pero a menudo no\u00a0 es f\u00e1cil encontrar enseguida otro trabajo. Lo que hay que salvaguardar en todo caso es la salud mental y la estabilidad emocional hasta que escampe, hasta que haya cambios, como a veces ocurre. De todas formas es siempre lamentable.<\/p>\n<p>Todo menos hundirse que es precisamente el deseo m\u00e1s sincero que abrigan esos r\u00e9probos jefes, encargados e incluso compa\u00f1eros, que haberlos, haylos, vive Dios y m\u00e1s de los que nos parece.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Por desgracia la envidia es el vicio m\u00e1s da\u00f1ino, si hace acto de presencia en el trabajo un jefe que la toma con un subordinado que ha sido feliz hasta ese instante y que de pronto cae en desgracia ante ese jefe torturador comido por la envidia o por la maldad. 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