{"id":1062,"date":"2017-09-01T18:06:04","date_gmt":"2017-09-01T16:06:04","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcomercio.es\/psicologo-de-cabecera\/?p=1062"},"modified":"2017-09-01T18:06:04","modified_gmt":"2017-09-01T16:06:04","slug":"de-suegras-y-nueras-otra-vez-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/psicologo-de-cabecera\/2017\/09\/01\/de-suegras-y-nueras-otra-vez-2\/","title":{"rendered":"DE SUEGRAS Y NUERAS. OTRA VEZ"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Como tengas la mala suerte de haber elegido un marido para el que su madre esperaba otra mujer, prep\u00e1rate porque te expondr\u00e1s a sufrir las consecuencias de la cr\u00edtica, el rechazo, la descalificaci\u00f3n o incluso el desprecio de tu suegra. Sobre todo si la suegra es dominante y le gusta intervenir m\u00e1s all\u00e1 de su propio territorio. Hay madres cuyo sentido de la propiedad es tan acentuado que consideran que sus hijos les pertenecen y tienen que decidir por ellos aunque ya est\u00e9n emancipados, casados y con hijos. Si el hijo (porque suele (digo suele) ser un hijo el manejado por la madre) no se atreve a frenar a su madre (o a los dos) de las incursiones en su vida de pareja, se expone a arruinarla. La constataci\u00f3n es que estas parejas acaban en desastre. Si la nuera se enfrenta y protesta o se rebela, se constituye en una clara y abierta enemiga y si se calla \u00a0se expone a quedar anulada, dominada, coartada en su libertad y manejada y si el hijo calla tambi\u00e9n frente al intervencionismo de su madre, esta encontrar\u00e1 via libre para seguir minando la relaci\u00f3n hasta que muera. Todo porque a esa madre le desagrada la elecci\u00f3n que el hijo hizo como pareja o\u00a0 porque se cree con derecho a seguir manejando sus hilos. Mi experiencia es que suele ser el var\u00f3n quien no se atreve \u00a0a plantar cara \u00a0a la madre y hacer que esta respete su elecci\u00f3n, su territorio y sus acciones familiares. Esas suegras dominadoras son una amenaza de efectos siempre devastadores. Por tanto como es dificil que ellas se presten a cambiar por si mismas, en parte porque no tienen conciencia de los efectos adversos que tiene su actuaci\u00f3n y en parte porque, aunque la tengan, no la quieren cambiar. Quien tendr\u00eda que intervenir para frenar ese intervencionismo ser\u00eda preferiblemente el hijo para reducir las tensiones entre suegros y nuera, pero si este no interviene, debe hacerlo la nuera para poner las cosas en su sitio. De no hacerlo, el matrimonio o la pareja acaban en divorcio y hasta entonces en guerra permanente y constante conflicto. \u00a0Los hijos tienen leg\u00edtimo derecho a equivocarse y a su propia independencia frente a la dependencia que esas madres quieren propiciar, a veces, que todo hay que decirlo, porque est\u00e1n aburridas y eso les entretiene. Digamos en justicia que esas madres no tienen el total de la culpa. El hijo es responsable tambi\u00e9n de alimentar la dependencia de su madres. Hablo de parejas heterosexuales pero\u00a0 pienso que en las homosexuales no ser\u00e1 del todo diferente. Y ya me pongo el casco para protegerme de las pedradas que me lleguen, aunque estoy dispuesto a matizar si me interpelan.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Como tengas la mala suerte de haber elegido un marido para el que su madre esperaba otra mujer, prep\u00e1rate porque te expondr\u00e1s a sufrir las consecuencias de la cr\u00edtica, el rechazo, la descalificaci\u00f3n o incluso el desprecio de tu suegra. 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