{"id":1413,"date":"2020-06-03T12:37:33","date_gmt":"2020-06-03T10:37:33","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/psicologo-de-cabecera\/?p=1413"},"modified":"2020-06-03T12:37:33","modified_gmt":"2020-06-03T10:37:33","slug":"socorro-tengo-un-hijo-adolescente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/psicologo-de-cabecera\/2020\/06\/03\/socorro-tengo-un-hijo-adolescente\/","title":{"rendered":"SOCORRO! TENGO UN HIJO ADOLESCENTE"},"content":{"rendered":"<p>Raros son los padres que teniendo un hijo adolescente atraviesan por este periodo sin perturbaciones ni disgustos.  Lo esperable es vivir en estado de alerta  y con el alma en vilo, porque su sangre hierve y, aunque hasta entonces hubiese sido un ni\u00f1o o ni\u00f1a llevaderos, de pronto emerge un individuo distinto, inesperado, conflictivo, que se aleja del cumplimiento de las reglas y quiere romper la disciplina y hace del grupo su punto de referencia, relegando a los padres a un plano secundario y llegando incluso a que les de verg\u00fcenza que sus amigos le sorprendan acompa\u00f1ado de sus padres.<br \/>\nTodo es efervescencia, todo se vuelven exigencias, presiones e intentos de salirse con la suya, sin duda presionados tambi\u00e9n por sus semejantes. Y por eso argumentan, en caso de padres algo estrictos, que sus amigos disfrutan de ventajas y privilegios de los que ellos carecen y por eso la guerra entra en escena y con ella la tensi\u00f3n en la familia y la lucha por ver quien vence en esa guerra. Desean salir m\u00e1s, volver m\u00e1s tarde, reducen su rendimiento escolar y si por casualidad su hijo entra en contacto con compa\u00f1\u00edas no deseables para los padres (porque para ellos suelen ser estupendas) la angustia se acrecienta. El uso del m\u00f3vil o los dispositivos se vuelve sagrado para ellos y bastantes prefieren recluirse en su habitaci\u00f3n, que nadie les moleste.<br \/>\nAunque no todos los adolescentes son iguales podemos dar algunas pautas generales que ayuden a entender y sobrellevar la situaci\u00f3n, sin quedar tocados.<br \/>\nLo primero que hay que tener en cuenta es no asombrarse del cambio en sus hijos. Si se espera, uno sufre algo menos. En segundo lugar habr\u00e1 que diferenciar entre obligaciones esenciales (son las menos) y secundarias. En las primeras no conviene entrar a negociar o acordar, mientras en las secundarias conviene abrirse a negociar para que el hijo no se encuentre con un muro que le impide ser algo m\u00e1s \u00e9l que lo que era.<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 es lo esencial y qu\u00e9 lo secundario? Es esencial  que tengan y respeten sus horarios de sue\u00f1o, que en esa edad no debe estar por bajo de las ocho horas.  Que se comporten bien en el centro acad\u00e9mico. Que se acostumbren a hacer sus deberes diariamente: en esto a veces conviene que no sean sus padres los que se ocupen de ellos sino que est\u00e9n bajo la direcci\u00f3n de profes externos.<br \/>\nQue se acostumbren a mantener un m\u00ednimo orden en sus habitaciones, aunque en este cap\u00edtulo no conviene ser muy duros y por eso hablo de m\u00ednimos.<br \/>\nQue respeten sus horarios de vuelta cuando salen con los amigos, horarios que no deben ser ni muy estrictos ni muy laxos.<br \/>\nQue usen sus dispositivos un promedio de dos horas diarias, a lo sumo y algo m\u00e1s en fines de semana. Estos dispositivos no deber\u00edan usarse las horas de comida ni de sue\u00f1o ni durante sus deberes, a no ser que sea un instrumento que haya que utilizar para esa labor.<br \/>\nPor supuesto que respeten a sus padres en el trato que debe ser cordial y no agresivo ni violento.<br \/>\nLo dem\u00e1s suele ser secundario y por tanto no gastar energ\u00eda en que lo cumplan, como si fuese esencial o imprescindible. Aqu\u00ed puede cederse y negociar. Por ejemplo, el uso de pendientes o de piercings.<br \/>\nLo de las compa\u00f1\u00edas conviene vigilarlo y s\u00f3lo si se exponen a alto riesgo se intentar\u00eda limitar sus contactos, aunque es un terreno complicado.<br \/>\nY sobre todo tener mucha paciencia y mucho aguante, con alta tolerancia a la frustraci\u00f3n, porque pasado este periodo, adolescentes complicados, guerreros, combativos y que incluso bordean lo il\u00edcito, suelen cambiar y ser adultos normales y a veces excelentes.<br \/>\nLos padres son proclives a castigar enseguida cuando se salen del gui\u00f3n que les han preparado o que esperan de ellos y su reacci\u00f3n a veces es agresiva, violenta o amenazan con marcharse de casa. En cuanto a los castigos o sanciones la forma m\u00e1s correcta de proceder es que pierdan algunas satisfacciones, ventajas o momentos de disfrute, si se saltan las normas esenciales. Pueden perder la moto deseada, el Iphone y recibir a cambio un m\u00f3vil m\u00e1s b\u00e1sico, pueden perder un viaje o ver reducida su \u201cpaga semanal\u201d o no tener alguna prenda o calzado deseados. Les molestar\u00e1, pero lo entienden. Lo que no les funciona es la reacci\u00f3n impetuosa de los padres de quitarles de pronto su play o de salir con los amigos, por ejemplo. Hay que manejar bien esas sanciones para que les duelan, sin provocar su ira.<br \/>\nEs una traves\u00eda como la del desierto y hay que estar preparados. En la mayor\u00eda de los casos no es un problema grave y ellos suelen saber distinguir entre lo que est\u00e1 bien y mal en l\u00edneas generales. Siempre hay excepciones, pero al ser tales no se avienen a la media y en esos casos habr\u00e1 que echar mano de alg\u00fan profesional que pueda asesorar para amortiguar el da\u00f1o o el impacto emocional que ello supone.<br \/>\nNo hay espacio aqui para la casu\u00edstica por lo que la dejamos para el apartado de \u201ccasos aislados\u201d que requieren personalizar la intervenci\u00f3n.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Raros son los padres que teniendo un hijo adolescente atraviesan por este periodo sin perturbaciones ni disgustos. 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