{"id":1689,"date":"2022-07-14T22:16:53","date_gmt":"2022-07-14T20:16:53","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/psicologo-de-cabecera\/?p=1689"},"modified":"2022-07-14T22:16:53","modified_gmt":"2022-07-14T20:16:53","slug":"que-hacer-cuando-te-sientes-culpable","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/psicologo-de-cabecera\/2022\/07\/14\/que-hacer-cuando-te-sientes-culpable\/","title":{"rendered":"QU\u00c9 HACER CUANDO TE SIENTES CULPABLE"},"content":{"rendered":"<p>El sentimiento de culpa admite tres modalidades.<br \/>\nLa primera es no sentirse culpable, aunque se haya hecho da\u00f1o  a alguien  a sabiendas o intencionadamente. Este sentimiento est\u00e1 ausente en los psic\u00f3patas, que sabiendo la intencionalidad del perjuicio causado no se sienten culpables. En este caso de nada sirve decirles que pidan perd\u00f3n al ofendido. Lo rechazar\u00e1n siempre de plano. Nada se puede hacer.<br \/>\nLa segunda es sentirse culpable aun no habiendo tenido intencionalidad de hacer mal. Simplemente se trata de errores cometidos contra alguien sin saber que se derivaba un da\u00f1o o no queriendo hacerlo. En este caso, aunque estrictamente no hubo mala intenci\u00f3n sino simplemente un error sin advertir las consecuencias, los que se sienten culpables pueden pedir perd\u00f3n o disculpas, si les hace sentirse aliviados. Es una forma de quedarse tranquilos e incluso si intentan resarcir del da\u00f1o involuntario hacen bien, si con ello queda su conciencia m\u00e1s tranquila.  En estos casos, repito, se trata de errores cometidos, pero que en el momento de cometerlos no se ve\u00edan las consecuencias negativas que para el ofendido iban a derivarse. De ordinario, cuando se cometen errores uno no tiene voluntad de causar da\u00f1o. Otra cosa distinta es que con el tiempo se vea que lo caus\u00f3. Pero no hab\u00eda  intenci\u00f3n en el protagonista del error.<br \/>\nLa tercera es la de aquellos que han causado da\u00f1o a sabiendas e intencionadamente buscando el sufrimiento. Hay cierto ensa\u00f1amiento, bien sea por odio, venganza o algo parecido. Tienden a justificar  su mala acci\u00f3n. En este caso el infractor deber\u00eda sentirse culpable (lo esperado es que no se sienta as\u00ed) y por tanto pagar por el delito, resarcir al ofendido por el da\u00f1o causado, sobre todo, si a\u00fan est\u00e1 a tiempo de compensar al otro por ello.<br \/>\nEn todo caso pedir perd\u00f3n, como m\u00ednimo y compensar por el da\u00f1o es una receta  que causa bienestar, alivio y descanso moral y psicol\u00f3gico en quien lo intenta. Y eso ya es suficiente, sobre todo para los que sienten mal por su equivocada acci\u00f3n. Y adem\u00e1s se sigue como efecto que el ofendido tambi\u00e9n se siente aliviado y se crean en \u00e9l o ella buenas vibraciones hacia el causante. Hay pues doble beneficio  y eso repercute en la buena respuesta del da\u00f1ado.<br \/>\nPor tanto pedir perd\u00f3n es siempre aconsejable. Lo que no es aconsejable es flagelarse y torturarse, sobre todo si no hubo mala intenci\u00f3n, lo que constituye la mayor parte de los casos. La gente en general es mejor moralmente de lo que parece.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El sentimiento de culpa admite tres modalidades. La primera es no sentirse culpable, aunque se haya hecho da\u00f1o a alguien a sabiendas o intencionadamente. Este sentimiento est\u00e1 ausente en los psic\u00f3patas, que sabiendo la intencionalidad del perjuicio causado no se sienten culpables. En este caso de nada sirve decirles que pidan perd\u00f3n al ofendido. 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