{"id":290,"date":"2012-03-27T12:55:26","date_gmt":"2012-03-27T11:55:26","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcomercio.es\/psicologo-de-cabecera\/?p=290"},"modified":"2012-03-27T12:55:26","modified_gmt":"2012-03-27T11:55:26","slug":"290","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/psicologo-de-cabecera\/2012\/03\/27\/290\/","title":{"rendered":"DESAMPARO"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><a href=\"\/psicologo-de-cabecera\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2012\/03\/desamparo.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft size-full wp-image-291\" title=\"desamparo\" src=\"\/psicologo-de-cabecera\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2012\/03\/desamparo.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"450\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2012\/03\/desamparo.jpg 600w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2012\/03\/desamparo-300x225.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Me est\u00e1 tocando ver en los\u00a0 \u00faltimos tiempos varios casos de pacientes de edades por debajo de los cuarenta a\u00f1os que al atravesar por reveses de la vida sienten con\u00a0 intensidad la sensaci\u00f3n de desamparo que se apodera de ellos y no saben muy bien c\u00f3mo deshacerse de ella o c\u00f3mo controlarla. Es curioso que casi todos ellos tienen algo en com\u00fan, cual es una ni\u00f1ez y adolescencia vivida en la escasez de atenci\u00f3n<br \/>\nfamiliar pero no de atenci\u00f3n concretada en cosas materiales sino m\u00e1s bien en cierto abandono psicol\u00f3gico al estar sus padres o bien separados o bien muy ocupados en sus cosas y no haber permanecido atentos a la necesidad que esos ni\u00f1os han sentido de que sus padres les dediquen momentos para jugar con ellos, para hablar con ellos, para escucharlos, para hacerles sentir importantes mientras est\u00e1n acompa\u00f1ados de sus padres. Hay un error consistente en creer que si se les colma de juguetes o cosas materiales ya se cumple con ello la atenci\u00f3n que merecen y por eso enseguida se echa mano de ofrecerles regalos o \u201ccosas\u201d cuando, aunque est\u00e1 bien no es suficiente para que ellos sientan ese amparo que resulta de sentir a sus padres cerca de ellos, interes\u00e1ndose por sus preocupaciones, sin re\u00f1irles sin esas preocupaciones no encajan con la expectativa de los padres. La sensaci\u00f3n de desamparo es demoledora cuando se apodera de uno, sea a la edad que sea y\u00a0 sobre todo cuando se es m\u00e1s joven, porque deja al paciente abatido e indefenso, con escasez de fuerzas para seguir luchando mientras envidia que otros puedan sentirse cobijados. Es adem\u00e1s una forma apropiada de disminuir la seguridad y la auto confianza. Puede darse en personas solitarias pero tambi\u00e9n en quienes est\u00e1n rodeados de gente pero se sienten solos. Siempre viene bien experimentar esa agradable sensaci\u00f3n pero, obviamente, cuando es m\u00e1s necesario sentirla es cuando uno es peque\u00f1o y siente que el mundo le viene demasiado grande. Al mismo tiempo que los padres, como digo, les dedican su tiempo y su<br \/>\natenci\u00f3n personal es altamente conveniente manifestarles el cari\u00f1o dici\u00e9ndoles que se les quiere y que ellos son importantes para los padres pero tambi\u00e9n prodigarse en caricias, en abrazos y arrumacos, en apretujarlos dej\u00e1ndoles que sientan el contacto de la piel y el calor de la protecci\u00f3n f\u00edsica y el cobijo entre los brazos de los padres. Los padres separados, sobre todo, si su separaci\u00f3n ha sido conflictiva han de tener un cuidado especial porque esos ni\u00f1os corren m\u00e1s el riesgo de verse menos atendidos mocionalmente que cuando los padres estaban juntos. El desamparo no se combate con la hiperprotecci\u00f3n sino con la protecci\u00f3n afectiva al tiempo que se les\u00a0 estimula a valerse por si mismos. No s\u00e9 si queda claro.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Me est\u00e1 tocando ver en los\u00a0 \u00faltimos tiempos varios casos de pacientes de edades por debajo de los cuarenta a\u00f1os que al atravesar por reveses de la vida sienten con\u00a0 intensidad la sensaci\u00f3n de desamparo que se apodera de ellos y no saben muy bien c\u00f3mo deshacerse de ella o c\u00f3mo controlarla. 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