{"id":418,"date":"2012-11-11T20:28:06","date_gmt":"2012-11-11T19:28:06","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcomercio.es\/psicologo-de-cabecera\/?p=418"},"modified":"2012-11-11T20:28:06","modified_gmt":"2012-11-11T19:28:06","slug":"secuestro-amigdalar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/psicologo-de-cabecera\/2012\/11\/11\/secuestro-amigdalar\/","title":{"rendered":"SECUESTRO AMIGDALAR"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/psicologo-de-cabecera\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2012\/11\/amigdala.gif\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-420\" title=\"amigdala\" src=\"\/psicologo-de-cabecera\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2012\/11\/amigdala.gif\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" \/><\/a><\/p>\n<p>Puesto que est\u00e1 tan de actualidad esta expresi\u00f3n, voy a aclararlo. La am\u00edgdala, situada en el sistema l\u00edmbico en la parte central del cerebro es como un \u00a0radar que, al detectar un peligro o amenaza, toma el mando del cerebro y se entra en lo que se conoce como &#8220;secuestro amigdalar&#8221; por el cual nuestra atenci\u00f3n queda apresada y centrada en ese peligro real o imaginario, lo que redunda en perjuicio de concentrarnos en lo que de verdad nos interesa y satisface. Quedamos as\u00ed \u00a0invadidos por el miedo. En otras palabras, nos hallamos bajo secuestro amigdalar, cuando estamos sometidos a situaciones angustiosas. En ese caso nos cuesta recuperarnos del sometimiento de lo adverso y nos quedamos preocupados y dando vueltas sin cesar a esa situaci\u00f3n y lo que implica. Durante el secuestro amigdalar\u00a0 los circuitos de alarma activan la respuesta de lucha o hu\u00edda, de paralizaci\u00f3n y tambi\u00e9n de evitaci\u00f3n, lo cual hace segregar a nuestro cuerpo hormonas del estr\u00e9s, como la adrenalina y el cortisol que, entre otros efectos, reducen las defensas de nuestro sistema inmunitario. \u00bfC\u00f3mo hacer frente a tal secuestro para acortar su acci\u00f3n devastadora lo m\u00e1s pronto posible? Desconectando de la preocupaci\u00f3n, cambiando a actividades que nos distraigan y aparten nuestra mente de los contenidos negativos que el miedo \u00a0y la anticipaci\u00f3n de consecuencias adversas nos activan. Otra forma es tomando plena conciencia de lo que est\u00e1 sucediendo y de lo que sentimos y pensamos sin entrar a juzgarlo. Simplemente haci\u00e9ndonos cargo de que existe. Es decir, reconociendo que estamos secuestrados y por lo tanto hemos perdido el control de nuestros nervios, y reconociendo que estamos exagerando su significado, dimensi\u00f3n y trascendencia. La pr\u00e1ctica de la relajaci\u00f3n en sus distintas formas es tambi\u00e9n muy aconsejable. Cuanto antes tomemos conciencia del secuestro, antes podremos recuperarnos. Es muy perjudicial que dure dias, semanas o meses. Si alguien ha sufrido estr\u00e9s post traum\u00e1tico, provocado por una experiencia traum\u00e1tica, debe cuidar que su am\u00edgdala no permanezca secuestrada largamente. Es bueno, pues, poner en tela de juicio lo que nos decimos en pleno secuestro y salir cuanto antes del estado de preocupaci\u00f3n y miedo que nos envuelve e invade. Como \u00a0en todo secuestro, lo mejor es que no se produzca pero, si se da, hay que librarse\u00a0 de \u00e9l lo m\u00e1s pronto posible.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Puesto que est\u00e1 tan de actualidad esta expresi\u00f3n, voy a aclararlo. 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