{"id":463,"date":"2013-02-05T00:01:39","date_gmt":"2013-02-04T23:01:39","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcomercio.es\/psicologo-de-cabecera\/?p=463"},"modified":"2013-02-05T00:01:39","modified_gmt":"2013-02-04T23:01:39","slug":"463","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/psicologo-de-cabecera\/2013\/02\/05\/463\/","title":{"rendered":"ACOSO LABORAL"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"\/psicologo-de-cabecera\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2013\/02\/acoso_laboral.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-464\" title=\"acoso_laboral\" src=\"\/psicologo-de-cabecera\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2013\/02\/acoso_laboral.jpg\" alt=\"\" width=\"225\" height=\"300\" \/><\/a><\/p>\n<p>Su jefe, a pesar de haberle llamado para un puesto importante, al poco tiempo, al ver que cumpl\u00eda sus objetivos sobradamente trimestre tras trimestre, comenz\u00f3 una estrategia de acoso y derribo contra todo lo que hac\u00eda en su trabajo. Empez\u00f3 por acusarle de falsedades, siempre por supuesto de palabra y sin testigos, como que no se organizaba, no daba la talla que de \u00e9l se esperaba, que hab\u00eda clientes que se le hab\u00edan quejado,\u00a0 pero sin darle nunca nombres, de que no pon\u00eda inter\u00e9s en su trabajo, de que dedicaba demasiado tiempo libre a su familia, cuando su horario de trabajo era de diez horas diarias, de varias falsedades, en fin, pero que fueron haciendo mella en su estado de \u00e1nimo. Todo siempre con mal tono y con af\u00e1n de humillarle, si pod\u00eda delante de la gente tambi\u00e9n. Las formas que usaba eran propias de una persona fr\u00eda, calculadora y sin sentimientos hacia el empleado. Otras veces la respuesta era el silencio inexplicable cuando el empleado se dirig\u00eda a \u00e9l. En fin una estrategia bien pensada para ir anulando a la persona que pod\u00eda hacerle sombra y quiz\u00e1s ocupar su cargo, si segu\u00eda produciendo al ritmo de los primeros meses y a la vista de otras autoridades superiores. El caso es que nuestro hombre nunca se defendi\u00f3, callando en todo instante por miedo a ser represaliado ni osaba defenderse. El proceso \u00a0acab\u00f3 en \u00a0baja laboral por sentirse incapaz de asistir al trabajo un solo dia m\u00e1s. Sus fuerzas, ya mermadas poco a poco, le fallaron por fin y tuvo que rendirse. De ah\u00ed la baja. Ahora est\u00e1 hundido y \u00e9l, que siempre tuvo fuerzas para &#8220;venirse arriba&#8221;, seg\u00fan sus palabras, ahora no tiene fuerzas m\u00e1s que para llorar por las esquinas y verse anulado en su autoestima. Ese es el resultado final siempre. El hundimiento y derrota psicol\u00f3gica del acosado. Ni que decir tiene que ahora procede ayudarle a recuperar sus fuerzas anteriores. Siempre que un acosado comienza a notar que alguien le tiene en el punto de mira debe reaccionar buscando ayuda, si no sabe valerse, antes de terminar perdiendo la fuerza y la autoestima, que es lo m\u00e1s valioso que se tiene. Aguantar en silencio los impactos y el acoso supone exponerse a un punto de no retorno y eso es grave.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; Su jefe, a pesar de haberle llamado para un puesto importante, al poco tiempo, al ver que cumpl\u00eda sus objetivos sobradamente trimestre tras trimestre, comenz\u00f3 una estrategia de acoso y derribo contra todo lo que hac\u00eda en su trabajo. Empez\u00f3 por acusarle de falsedades, siempre por supuesto de palabra y sin testigos, como [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[4,26],"tags":[68,483,550,598,704,786],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/psicologo-de-cabecera\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/463"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/psicologo-de-cabecera\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/psicologo-de-cabecera\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/psicologo-de-cabecera\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/psicologo-de-cabecera\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=463"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/psicologo-de-cabecera\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/463\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/psicologo-de-cabecera\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=463"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/psicologo-de-cabecera\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=463"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/psicologo-de-cabecera\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=463"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}