{"id":467,"date":"2013-02-12T21:59:46","date_gmt":"2013-02-12T20:59:46","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcomercio.es\/psicologo-de-cabecera\/?p=467"},"modified":"2013-02-12T21:59:46","modified_gmt":"2013-02-12T20:59:46","slug":"de-la-indefension-a-la-prepotencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/psicologo-de-cabecera\/2013\/02\/12\/de-la-indefension-a-la-prepotencia\/","title":{"rendered":"DE LA INDEFENSI\u00d3N A LA PREPOTENCIA"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"\/psicologo-de-cabecera\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2013\/02\/Elefante-encadenado.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-468\" title=\"Elefante encadenado\" src=\"\/psicologo-de-cabecera\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2013\/02\/Elefante-encadenado.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"253\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2013\/02\/Elefante-encadenado.jpg 409w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2013\/02\/Elefante-encadenado-300x254.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Entre la indefensi\u00f3n y la prepotencia, dos extremos, media un trecho muy largo. En el primero la persona decide rendirse, darse por vencida porque est\u00e1 convencido de que de ning\u00fan modo se ve capaz de afrontar lo que teme o lo que quiere. Renuncia a la batalla. En el segundo, el prepotente avanza por la vida sin consideraci\u00f3n de los dem\u00e1s, no prest\u00e1ndose a ceder, no s\u00f3lo el paso, sino ni siquiera unos metros de su espacio pero adem\u00e1s invade el que no es suyo. Los dos extremos son igualmente perniciosos, solo que en el de la indefensi\u00f3n aprendida el gran perjudicado es siempre el indefenso. Son su salud y su estabilidad las que se ven minadas. Todo son desventajas para el mismo. Mientras el prepotente tambi\u00e9n causa sufrimiento pero no hacia si mismo sino hacia los dem\u00e1s, que no pueden soportar su arrollamiento. Quien se mueve en un t\u00e9rmino medio es quien es asertivo y es capaz de adoptar posturas resolutivas en cualquier frente de la vida, quien no se deja pisar si alguien lo pretende sino que se defiende abiertamente y se expresa con la seguridad de quien sabe que la raz\u00f3n le asiste. Es quien toma iniciativa y decisiones sin sentirse a expensas de los dem\u00e1s y de la iniciativa ajena. Quien sabe defenderse no cede su terreno si no es por conveniencia o por t\u00e1ctica favorable a sus intereses. Estos se hacen respetar (los prepotentes se hacen temer y rechazar) por la gente porque les perciben firmes en sus convicciones y en el mantenimiento razonable y razonado de sus posturas personales. El asertivo suele vivir tranquilo y confiado en sus propios recursos y avanza por la vida sin grandes temores. La asertividad es un seguro de vida, una fuente de sosiego y de seguridad en uno mismo. La asertividad equidista de la indefensi\u00f3n y de la prepotencia, por eso lleva consigo el equilibrio, la preservaci\u00f3n de la salud mental y las ganas de hacer y de enfrentarse al mundo cada dia.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; Entre la indefensi\u00f3n y la prepotencia, dos extremos, media un trecho muy largo. En el primero la persona decide rendirse, darse por vencida porque est\u00e1 convencido de que de ning\u00fan modo se ve capaz de afrontar lo que teme o lo que quiere. Renuncia a la batalla. 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