{"id":483,"date":"2013-03-05T22:06:56","date_gmt":"2013-03-05T21:06:56","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcomercio.es\/psicologo-de-cabecera\/?p=483"},"modified":"2013-03-05T22:06:56","modified_gmt":"2013-03-05T21:06:56","slug":"el-sufrimiento-del-hipocondriaco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/psicologo-de-cabecera\/2013\/03\/05\/el-sufrimiento-del-hipocondriaco\/","title":{"rendered":"EL SUFRIMIENTO DEL HIPOCONDR\u00cdACO"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"\/psicologo-de-cabecera\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2013\/03\/hipocondriaco.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-484\" title=\"hipocondriaco\" src=\"\/psicologo-de-cabecera\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2013\/03\/hipocondriaco.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2013\/03\/hipocondriaco.jpg 320w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2013\/03\/hipocondriaco-150x150.jpg 150w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2013\/03\/hipocondriaco-300x300.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No existe duda alguna de que el sufrimiento del hipocondr\u00cdaco es sencillamente terrible mientras est\u00e1 bajo el efecto del p\u00e1nico a la enfermedad que vive como si fuese real. Esa es la verdadera causa del dolor que siente: que funciona completamente convencido de que padece la enfermedad \u00a0que m\u00e1s teme, sea el sida, el c\u00e1ncer o el infarto. Y a partir de su convencimiento se comporta como si estuviese ya condenado a muerte o poco menos. Su atenci\u00f3n se focaliza y se concentra con tal intensidad en su padecimiento que todo lo dem\u00e1s queda en el terreno de la sombra y sus conductas quedan condicionadas ineludiblemente de tal forma que se comporta como si estuviese desahuciado o poco menos. Cuando su obsesi\u00f3n se apodera de \u00e9l entra en una especie de t\u00fanel de negrura que le impide ver la luz al final y no cree en ella aunque quienes le rodean le juren y perjuren que no le pasa nada, que todo son supuestos sin fundamento alguno. S\u00f3lo la palabra de un experto autorizado le permitir\u00e1 salir del fango mental en que se mueve, pero por poco tiempo, pues enseguida, al menor dolor, volver\u00e1 a las andadas y sentirse atrapado por la desesperaci\u00f3n de un desahucio. Empezar\u00e1 as\u00ed un rosario de autoexploraciones para comprobar el mal que al mismo tiempo teme y de consultas, de algunas de las cuales saldr\u00e1 aliviado, de momento, \u00a0y de otras que no le parezcan acertadas saldr\u00e1 m\u00e1s reforzado en sus temores. El hipocondr\u00edaco es un ser o un alma torturada, que cansa a quien tiene que soportarlo. Solo encontrar\u00e1 alivio cuando su naturaleza corporal \u00a0no le gru\u00f1a, no le chille o no le moleste con ruidos o chirridos de los muchos que nuestro cuerpo tiene. Necesita estar oyendo constantemente que no le pasa nada, que no es de preocupar su malestar y por ello agobia y cansa a aquellos en los que descarga sus angustias. No hay que minimizar su sufrimiento, que es elevado al cubo, pero nadie le puede ayudar mientras no se decida a vivir como si no estuviese condenado, cuando su angustia le asalta por algunas molestias, que le hacen suponer que ya no tiene remedio. El hipocondr\u00edaco tiene que decidir vivir como si estuviese sano a no ser que el experto le confirme que de verdad se encuentra enfermo, en cuyo caso si procede cuidarse. Pero s\u00f3lo en ese caso real.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; No existe duda alguna de que el sufrimiento del hipocondr\u00cdaco es sencillamente terrible mientras est\u00e1 bajo el efecto del p\u00e1nico a la enfermedad que vive como si fuese real. Esa es la verdadera causa del dolor que siente: que funciona completamente convencido de que padece la enfermedad \u00a0que m\u00e1s teme, sea el [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[4,42],"tags":[141,474,598,611,775,867],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/psicologo-de-cabecera\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/483"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/psicologo-de-cabecera\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/psicologo-de-cabecera\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/psicologo-de-cabecera\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/psicologo-de-cabecera\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=483"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/psicologo-de-cabecera\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/483\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/psicologo-de-cabecera\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=483"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/psicologo-de-cabecera\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=483"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/psicologo-de-cabecera\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=483"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}