{"id":649,"date":"2014-03-27T17:41:22","date_gmt":"2014-03-27T16:41:22","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcomercio.es\/psicologo-de-cabecera\/?p=649"},"modified":"2014-03-27T17:41:22","modified_gmt":"2014-03-27T16:41:22","slug":"la-soledad-mata","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/psicologo-de-cabecera\/2014\/03\/27\/la-soledad-mata\/","title":{"rendered":"LA SOLEDAD MATA"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/psicologo-de-cabecera\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2014\/03\/SOLEDAD.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-650\" title=\"SOLEDAD\" src=\"\/psicologo-de-cabecera\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2014\/03\/SOLEDAD.jpg\" alt=\"\" width=\"211\" height=\"144\" \/><\/a>Estoy de acuerdo con Elsa Punset cuando dice que la soledad mata m\u00e1s que el tabaco. Es una muerte que se anuncia y ve venir lentamente sin que quien la padece pueda hacer mucho, sobre todo si es muy mayor y vive abandonado. Pero no hace falta ser viejo para sentir sus efectos. Los sienten todos aquellos que, llegado el momento de necesitar de caricias o de abrazos, de contacto fisico, de una palmada en el hombro o una frase oida en directo, de contacto ocular, carecen de todo ello. En esta sociedad se va imponiendo la relaci\u00f3n virtual, fugaz, evanescente, precaria de las redes sociales o del wasap, pero el verdadero contacto f\u00edsico y presencial va perdiendo terreno por momentos. Y sin embargo es lo que nos alimenta, sentir al otro emp\u00e1tico, cercano, presente, ech\u00e1ndote una mano aunque solo sea para escuchar tus cuitas y tus preocupaciones. La gente paga ya por hablar vis a vis, por sentir que tiene delante un ser humano que le atiende y le pone en el centro de su atenci\u00f3n m\u00e1s all\u00e1 de unos fugaces segundos. La soledad es justo lo contrario de nuestra dimensi\u00f3n social, del amor, de la conversaci\u00f3n presencial directamente expresada y recibida, de la compasi\u00f3n, pero sobre todo de la cercan\u00eda f\u00edsica y el contacto. La soledad mata porque quien se siente solo pierde el significado de su alteridad y se aisla del ambiente o el ambiente se aisla de \u00e9l por muy rodeado que viva por la gente. Mientras uno se vale y ocupa plenamente su tiempo con miles de proyectos, la acci\u00f3n erosiva no es tan fuerte pero desde el momento en que uno se encuentra desocupado o jubilado la erosi\u00f3n resulta galopante. Por eso la mejor forma de paliarla es procurarse contactos frecuentes y reales, frente a los virtuales, es sentir los abrazos, las caricias, las palmadas, la voz de quien te escucha, la invitaci\u00f3n al encuentro, compartir el espacio y las desdichas, el juego, el viaje, la excursi\u00f3n, la comida, el sexo\u00a0 y el erotismo gratificante y escuchar que te dicen lo que vales, te quieren o te estiman. Paliar la soledad se va a convertir en una exigencia social si queremos salvar a las personas del sinsentido del aislamiento y del olvido. Lo contrario de la soledad es la relaci\u00f3n, pero no solo virtual sino real en el sentido que la palabra\u00a0 &#8220;realidad&#8221; ha tenido a lo largo de los siglos. Hay que pararse a hablar mas o m\u00e1s tiempo, sin demasiada prisa, por la calle o en presencia de quien nos interesa, no para contar tan solo nuestras penas sino para cambiar impresiones, intercambiar opiniones, sentimientos, actividades o proyectos. Relacionarse m\u00e1s con cualquier excusa para sentirse conectado con los dem\u00e1s. Y luego el aperitivo de las redes sociales, que est\u00e1 muy bien tambi\u00e9n. Pero no dejar que nos mate la soledad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Estoy de acuerdo con Elsa Punset cuando dice que la soledad mata m\u00e1s que el tabaco. Es una muerte que se anuncia y ve venir lentamente sin que quien la padece pueda hacer mucho, sobre todo si es muy mayor y vive abandonado. Pero no hace falta ser viejo para sentir sus efectos. 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