{"id":696,"date":"2014-07-26T12:35:01","date_gmt":"2014-07-26T10:35:01","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcomercio.es\/psicologo-de-cabecera\/?p=696"},"modified":"2014-07-26T12:35:01","modified_gmt":"2014-07-26T10:35:01","slug":"696","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/psicologo-de-cabecera\/2014\/07\/26\/696\/","title":{"rendered":""},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/psicologo-de-cabecera\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2014\/07\/alabanza.gif\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-697\" title=\"alabanza\" src=\"\/psicologo-de-cabecera\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2014\/07\/alabanza.gif\" alt=\"\" width=\"315\" height=\"432\" \/><\/a><\/p>\n<p>Sin duda uno de los m\u00e1s potentes resortes sociales para arrancar la motivaci\u00f3n positiva de las personas y sus reacciones favorables es el elogio, la alabanza o el halago.<\/p>\n<p>Su poder, debidamente usado, puede ser tan eficaz y m\u00e1gico como ineficaz e incluso contraproducente si se administra mal.<\/p>\n<p>Tiene mucho que ver con la conocida pir\u00e1mide del visionario Maslow invent\u00f3 y que tan bien refleja la escala de necesidades humanas.<\/p>\n<p>La que cubre con creces el halago es la necesidad de reconocimiento que todos transportamos. Sentirnos, reconocidos, importantes a los ojos de los dem\u00e1s o que resalten nuestros m\u00e9ritos y logros es, despu\u00e9s de las necesidades f\u00edsicas, probablemente la m\u00e1s potente\u00a0 y de m\u00e1s m\u00e1gicos efectos, cuando es debidamente satisfecha.<\/p>\n<p>Todos andamos, aunque no lo expresemos verbalmente, ansiosos de ese gran refuerzo social. Pero como su uso eficaz est\u00e1 sujeto a algunas condiciones, vale la pena repasarlas, aunque sea brevemente.<\/p>\n<p>Ha de ser inmediato y pierde tanto m\u00e1s fuerza cuanto m\u00e1s tiempo medie entre su administraci\u00f3n y el logro, aunque no pierda toda la fuerza con el paso del tiempo.<\/p>\n<p>Habr\u00e1 de ser sincero: si es falso se le ver\u00e1 el plumero al halagador y puede incomodar al halagado. Habr\u00e1 de ser natural y espont\u00e1neo: forzado no es lo mismo.\u00a0 Debe ser proporcionado al logro. Si es desproporcionado ruboriza. Habr\u00e1 de ser merecido tambi\u00e9n, por consiguiente.<\/p>\n<p>Puede halagarse a la persona entera pero es algo que resulta arriesgado porque la persona no es perfecta.<\/p>\n<p>Como no cabe error es resaltando el acto acci\u00f3n, la obra, la haza\u00f1a, el \u00e9xito, el logro, el efecto o la causa, el proceso o el resultado, el esfuerzo, los pasos&#8230;Luego, el halagado \u00a0trasladar\u00e1 la sensaci\u00f3n a toda su persona. En estas condiciones es m\u00e1gico. Tan m\u00e1gico como escaso en nuestras relaciones personales. Habr\u00eda que elogiar m\u00e1s en p\u00fablico y privado.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sin duda uno de los m\u00e1s potentes resortes sociales para arrancar la motivaci\u00f3n positiva de las personas y sus reacciones favorables es el elogio, la alabanza o el halago. Su poder, debidamente usado, puede ser tan eficaz y m\u00e1gico como ineficaz e incluso contraproducente si se administra mal. Tiene mucho que ver con la conocida [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[8,13],"tags":[100,350,598,608,761],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/psicologo-de-cabecera\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/696"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/psicologo-de-cabecera\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/psicologo-de-cabecera\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/psicologo-de-cabecera\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/psicologo-de-cabecera\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=696"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/psicologo-de-cabecera\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/696\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/psicologo-de-cabecera\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=696"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/psicologo-de-cabecera\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=696"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/psicologo-de-cabecera\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=696"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}