{"id":710,"date":"2014-09-18T16:20:02","date_gmt":"2014-09-18T14:20:02","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcomercio.es\/psicologo-de-cabecera\/?p=710"},"modified":"2014-09-18T16:20:02","modified_gmt":"2014-09-18T14:20:02","slug":"impulsivos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/psicologo-de-cabecera\/2014\/09\/18\/impulsivos\/","title":{"rendered":"IMPULSIVOS"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/psicologo-de-cabecera\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2014\/09\/IMPULSIVOS.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-711\" title=\"IMPULSIVOS\" src=\"\/psicologo-de-cabecera\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2014\/09\/IMPULSIVOS.jpg\" alt=\"\" width=\"606\" height=\"330\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2014\/09\/IMPULSIVOS.jpg 606w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2014\/09\/IMPULSIVOS-300x163.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 606px) 100vw, 606px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Es un secreto a voces que los seres humanos somos un saco repleto de impulsos y por lo tanto cabe esperar que muchos de ellos consigan su objetivo. No pasa nada porque no todos los impulsos son da\u00f1inos para la vida propia\u00a0 o la ajena. Lo negativo reside en dejarnos llevar con frecuencia elevada de ellos, quedando el raciocinio y el pensamiento l\u00f3gico diezmado o marginado. En esos casos, en momentos importantes algunas decisiones que tomamos pueden ser producidas por una excesiva impulsividad y podemos encontrarnos con que resulten \u00a0err\u00f3neas y conducirnos a situaciones complicadas en cuanto a las consecuencias que se siguen.<\/p>\n<p>Al punto nos damos cuenta de ello y nos arrepentimos, cuando ya es tarde y no puede revertirse el proceso seguido.\u00a0 Las \u00e1reas m\u00e1s delicadas, que por tano requieren m\u00e1s prudencia, son las referidas a la salud,\u00a0 la econom\u00eda y \u00a0las relaciones personales\u00a0 y emocionales. La vida es como andar sobre un terreno resbaladizo y por ello conviene calcular bien los pasos para evitar caidas.<\/p>\n<p>En un entrenamiento adecuado cabr\u00eda hacerse de vez en cuando esta pregunta: \u00bfesto que voy a hacer o me propongo puede tener efectos secundarios negativos? \u00bfCuales en todo caso? Y disponerse a pensar los posibles efectos colaterales o directos. No es que sean necesarios d\u00edas o semanas para valorar los pros y contras. Bastar\u00edan a veces unos pocos minutos o segundos, si se me aprieta, para caer en la cuenta de la procedencia o improcedencia de dar el paso que nos impulsan nuestras g\u00f3nadas. La se\u00f1ora apetencia es la que nos impone el camino a seguir frecuentemente. Y no siempre aquello que nos apetece puede ser lo correcto.<\/p>\n<p>Cada cual sabe o deber\u00eda saber, a poco que lo piense, qu\u00e9 carga porcentual tiene su impulsividad, pero si es elevada desde ni\u00f1o y uno tiene a salirse con la suya o ser un caprichoso, el riesgo de encontrarse con complicaciones con el paso del tiempo es elevado. Sabemos que los ni\u00f1os\u00a0 y adolescentes tienen una tendencia acentuada a reaccionar con impulsividad, pero si no se educa y uno se mete en a\u00f1os, con toda seguridad habr\u00e1 de enfrentarse a problemas. En fin, de vez en cuando nos conviene pensar o hacernos las preguntas ya citadas y eso har\u00e1 que se sobrecargue algo menos la existencia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es un secreto a voces que los seres humanos somos un saco repleto de impulsos y por lo tanto cabe esperar que muchos de ellos consigan su objetivo. No pasa nada porque no todos los impulsos son da\u00f1inos para la vida propia\u00a0 o la ajena. Lo negativo reside en dejarnos llevar con frecuencia elevada de [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[10],"tags":[227,498,558,598,673],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/psicologo-de-cabecera\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/710"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/psicologo-de-cabecera\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/psicologo-de-cabecera\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/psicologo-de-cabecera\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/psicologo-de-cabecera\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=710"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/psicologo-de-cabecera\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/710\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/psicologo-de-cabecera\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=710"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/psicologo-de-cabecera\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=710"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/psicologo-de-cabecera\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=710"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}