{"id":717,"date":"2014-09-29T18:06:19","date_gmt":"2014-09-29T16:06:19","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.elcomercio.es\/psicologo-de-cabecera\/?p=717"},"modified":"2014-09-29T18:06:19","modified_gmt":"2014-09-29T16:06:19","slug":"cambiando-tus-pensamientos-cambias-tu","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/psicologo-de-cabecera\/2014\/09\/29\/cambiando-tus-pensamientos-cambias-tu\/","title":{"rendered":"CAMBIANDO TUS PENSAMIENTOS, CAMBIAS T\u00da"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/psicologo-de-cabecera\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2014\/09\/PENSAMIENTOS-NEGATIVOS.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-718\" title=\"PENSAMIENTOS NEGATIVOS\" src=\"\/psicologo-de-cabecera\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2014\/09\/PENSAMIENTOS-NEGATIVOS.jpg\" alt=\"\" width=\"340\" height=\"329\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2014\/09\/PENSAMIENTOS-NEGATIVOS.jpg 340w, https:\/\/static-blogs.elcomercio.es\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2014\/09\/PENSAMIENTOS-NEGATIVOS-300x290.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 340px) 100vw, 340px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Es muy sabido y manido que los pensamientos influyen en nuestra vida para bien o para mal seg\u00fan su contenido y la duraci\u00f3n de su presencia en nuestra mente, pero \u00faltimamente se va abundando m\u00e1s en esa idea y concretando cada vez m\u00e1s las apasionantes consecuencias que ello tiene en nuestras vidas, empezando por nuestro cerebro. Cambiando los pensamientos y cultivando una actitud positiva y entren\u00e1ndola debidamente durante largo tiempo nos exponemos a sentir agradables efectos en nuestro organismo. Empezando porque los pensamientos producen nuevas conexiones neuronales. Si los que cultivamos son de buena calidad y de positividad provocar\u00e1n nuevas y buenas redes neurales y con ello un estado emocional positivo y\u00a0 el consiguiente bienestar f\u00edsico derivado. Pero no solo eso. Seg\u00fan la moderna ciencia epigen\u00e9tica somos capaces de activar muchos genes buenos o malos, tantos como el 85% de ellos, algo que hasta hace poco era tab\u00fa decirlo y nadie lo cre\u00eda porque se pensaba que toda nuestra carga gen\u00e9tica era inamovible y determinaba en gran parte nuestro destino en cuanto a enfermedades y salud. Eso significa traer a colaci\u00f3n que somos responsables en gran parte de algunas de las enfermedades que sufrimos al activar genes negativos y causantes por la misma raz\u00f3n \u00a0de nuestro buen estado de salud al activar los genes buenos, por decirlo de modo que se entienda. No es que nuestra forma de pensar sea la \u00fanica que produce esos efectos, pues el entorno, la alimentaci\u00f3n, y el estilo de vida que llevamos tambi\u00e9n son de gran influencia, pero aquella es bastante determinante por ese solo hecho de que los pensamientos cambian nuestro organismo, comenzando por el cerebro y siguiendo por las hormonas y el resto del sistema.<\/p>\n<p>Para \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 aquellos cuya forma de pensar sea m\u00e1s bien negativa va dirigido esto, advirtiendo que la forma de cambiarla no es emitiendo de vez en cuando algunos pensamientos de contenido positivo sino repasando una y otra vez y entrenando repetidamente nuestras expectativas positivas. Y digo una y otra vez porque para disminuir \u00a0la frecuencia de lo negativo hace falta \u00a0aumentar la frecuencia y duraci\u00f3n de las im\u00e1genes y pensamientos positivos. Uno solo o poquitos granos no hacen granero aunque ayuden a los compa\u00f1eros.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es muy sabido y manido que los pensamientos influyen en nuestra vida para bien o para mal seg\u00fan su contenido y la duraci\u00f3n de su presencia en nuestra mente, pero \u00faltimamente se va abundando m\u00e1s en esa idea y concretando cada vez m\u00e1s las apasionantes consecuencias que ello tiene en nuestras vidas, empezando por nuestro [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":8,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[37],"tags":[169,187,508,598,672,695],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/psicologo-de-cabecera\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/717"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/psicologo-de-cabecera\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/psicologo-de-cabecera\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/psicologo-de-cabecera\/wp-json\/wp\/v2\/users\/8"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/psicologo-de-cabecera\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=717"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/psicologo-de-cabecera\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/717\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/psicologo-de-cabecera\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=717"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/psicologo-de-cabecera\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=717"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/psicologo-de-cabecera\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=717"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}