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	<title>Nuevos escenarios para la Monarquía | Qué nos pasa - Blogs elcomercio.es</title>
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		<title>Nuevos escenarios para la Monarquía | Qué nos pasa - Blogs elcomercio.es</title>
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		<pubDate>Mon, 02 Jun 2014 09:50:25 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Jacobo Blanco</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Actualidad]]></category>

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		<description><![CDATA[Este artículo fue publicado en “El Comercio” en abril de 2012. Tras la frustrada revolución de 1854, dijo Isabel II de España en  solemne apertura de Cortes:   “quizá nos hemos equivocado todos, acertemos hoy más”. Y añadió: “la reina se ha echado en manos del pueblo”. Las cortes estallaron en aplausos. Modesto Lafuente, diputado encargado [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<!DOCTYPE html PUBLIC "-//W3C//DTD HTML 4.0 Transitional//EN" "http://www.w3.org/TR/REC-html40/loose.dtd">
<html><head><meta http-equiv="content-type" content="text/html; charset=utf-8"></head><body><p style="text-align: justify">Este artículo fue publicado en “El Comercio” en abril de 2012.</p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-adver-blogs-entries"></div><p style="text-align: justify"><span style="font-family: Calibri"><span style="font-size: small"><a href="/que-nos-pasa/wp-content/uploads/sites/37/2014/06/Monarqu%C3%ADa.jpg"><img loading="lazy" class="alignleft size-medium wp-image-362" src="/que-nos-pasa/wp-content/uploads/sites/37/2014/06/Monarqu%C3%ADa.jpg" alt="" width="300" height="113" srcset="https://static-blogs.elcomercio.es/wp-content/uploads/sites/37/2014/06/Monarquía.jpg 600w, https://static-blogs.elcomercio.es/wp-content/uploads/sites/37/2014/06/Monarquía-300x113.jpg 300w" sizes="(max-width: 300px) 100vw, 300px"></a>Tras la frustrada revolución de 1854, dijo Isabel II de España en</span><span style="font-size: small">  </span><span style="font-size: small">solemne apertura de Cortes: </span><span style="font-size: small">  </span><span style="font-size: small">“quizá nos hemos equivocado todos, acertemos hoy más”. Y añadió: “la reina se ha echado en manos del pueblo”. Las cortes estallaron en aplausos. Modesto Lafuente, diputado encargado de contestar a la Corona, escribió después: “En aquel instante volvió Isabel II a ser la verdadera Reina de España, con mayor popularidad y apoyo que tal vez haya tenido nunca”.  </span></span><span style="font-family: Calibri;font-size: small">Quizá incapaz de comprender el alcance de sus promesas, Isabel II no se echó en brazos del pueblo ni supo comportarse como una reina constitucional. En 1868, otra revolución la envió al exilio.</span></p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-advertising-mobile-ready"></div><p style="text-align: justify"><span style="font-family: Calibri"><span style="font-size: small">El pasado 27 de diciembre, en mismo escenario y ocasión, Juan Carlos I recibió una cerrada ovación de la inmensa mayoría de la representación popular. El denominado caso Urdangarín empezaba a zarandear a la Corona y el Rey había mostrado, en el </span><span style="font-size: small"> </span><span style="font-size: small">discurso de Navidad, su compromiso con la ejemplaridad. </span></span><span style="font-family: Calibri"><span style="font-size: small">Tras aquel aplauso, sin embargo, quise advertir un cambio sutil en la relación de nuestra Corona con la representación popular. Se abría un nuevo escenario: el Rey ya no era el garante de la democracia, como en 1981 –¡qué lejos queda ya!-</span><span style="font-size: small">  </span><span style="font-size: small">sino que necesitaba ser sostenido y respaldado por sus representantes. La Corona estaba sometida, desde ese momento, al Parlamento, a la voluntad popular y su escrutinio.</span></span></p>
<p style="text-align: justify"><span style="font-family: Calibri;font-size: small">Pero el Monarca no interpretó correctamente las señales. Tras el episodio de la caza de elefantes a espaldas del Gobierno y las Cortes, la reacción de los principales partidos refuerza el nuevo escenario, que no debe sorprender: la dialéctica no siempre cordial entre las coronas europeas y sus parlamentos son parte del juego de las monarquías constitucionales. No sólo Isabel II y Juan Carlos; Victoria de Inglaterra o su biznieta Isabel se las han tenido tiesas con Westminster, en una muestra de constitucionalismo en permanente evolución. </span></p>
<p style="text-align: justify"><span style="font-family: Calibri;font-size: small">En España, la monarquía ha estado celosamente protegida desde su reinstauración. Cuarenta años después, la monarquía española se legitima sobre sobre glorias pretéritas y la prudencia de la opinión publicada. Pero el abismo que separa a la opinión pública de la publicada es sideral. Dense una vuelta por foros virtuales, Twiter o Facebook, que es donde late ahora la opinión pública. </span><span style="font-family: Calibri"><span style="font-size: small">Opinión que no parece proclive, ahora, a añadir a la crisis otra en la cúspide del Estado. Es momento de comprender el</span><span style="font-size: small">  </span><span style="font-size: small">curso de la historia y el alcance de las promesas hechas; </span><span style="font-size: small"> </span><span style="font-size: small">de relegitimar a la Corona, sin buscar unanimidades quiméricas. Haciéndola más transparente, sometida a la crítica y la dialéctica con el pueblo y su representación.</span><span style="font-size: small">  </span><span style="font-size: small">Y, sobre todo, más operativa, animando e impulsando, dentro de la ley, los ineludibles cambios que exigen los jóvenes españoles. Felipe VI encara, sin duda, un hermoso desafío.</span></span></p>
</body></html>
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