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	<title>Naufragios ¿más que fatalidad? | Qué nos pasa - Blogs elcomercio.es</title>
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		<title>Naufragios ¿más que fatalidad? | Qué nos pasa - Blogs elcomercio.es</title>
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		<pubDate>Mon, 01 Sep 2014 10:53:12 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Jacobo Blanco</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[economía]]></category>

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		<description><![CDATA[Dos días después de publicarse esta entrada en la edición impresa de EL COMERCIO, se ahogaba el marinero candasín Pepe “Tornillos”. Fue él o, más bien, su casi temeraria e inverosímil forma de faenar, una de las fuentes de inspiración del artículo. Descanse en paz en esas aguas a las que desafió durante décadas y que al [&#8230;]]]></description>
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<html><head><meta http-equiv="content-type" content="text/html; charset=utf-8"></head><body><address>Dos días después de publicarse esta entrada en la edición impresa de EL COMERCIO, se ahogaba el marinero candasín Pepe “Tornillos”. Fue él o, más bien, su casi temeraria e inverosímil forma de faenar, una de las fuentes de inspiración del artículo. Descanse en paz en esas aguas a las que desafió durante décadas y que al final, en un día tonto de nordés, y a veinte metros de la orilla, le ganaron la partida.</address>
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<p style="text-align: justify"><span style="font-family: Calibri"><span style="font-size: small">Con el hundimiento del “Siempre Cacharelos” en aguas de Luarca son ya cuatro los pesqueros que se han ido a pique en Asturias durante los ocho meses de 2014. No recuerdo si existen precedentes</span><span style="font-size: small">  </span><span style="font-size: small">en años pasados. Pero supongo que tanto percance debería llamar la atención de ciudadanía, marineros, técnicos y responsables políticos. Porque la reacción habitual entre los que vivimos alejados del mundo de la mar es atribuir tanta desgracia al “duro y peligroso oficio de los pescadores”. Pero cuando se analizan los naufragios leyendo prensa o escuchando a los marineros, incluso un lego en asuntos pesqueros aprecia elementos extraños, alejados de la supuesta fatalidad de la vida marinera. Y es que motores diésel potentes, fiables; pronósticos meteorológicos cada vez más precisos o la monitorización de los buques desde torres de control, han dejado atrás hace lustros, quizá décadas, buena parte de aquellos naufragios en medio de la galerna inesperada, a veces con la bocana del puerto a la vista; la falta de gobierno del buque o los provocados por la explosión de las calderas de carbón, tan comunes hasta los años cincuenta.</span></span></p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-adver-blogs-entries"></div><p style="text-align: justify"><span style="font-family: Calibri"><span style="font-size: small">El trágico hundimiento del “Santa Ana” en aguas de Peñas el pasado marzo, con buena mar y tiempo tranquilo, tras reiterados avisos, sin contestación, desde la torre de control al puente, quizá pueda atribuirse al error humano o a una excesiva confianza en la tecnología de navegación automática. En el caso del “Cacharelos” la causa parece estar en el extraño vuelco producido </span><span style="font-size: small"> </span><span style="font-size: small">por el enredo de los</span><span style="font-size: small">  </span><span style="font-size: small">aparejos con las rocas…</span></span></p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-advertising-mobile-ready"></div><p style="text-align: justify"><span style="font-family: Calibri"><span style="font-size: small">Según Sadei, el valor de las capturas subastadas en las lonjas asturianas se ha mantenido estable a precios corrientes, aunque con altibajos según campañas, en unos 45 millones de euros desde 1992.</span><span style="font-size: small">  </span><span style="font-size: small">La flota, sin embargo, se redujo a la mitad, pasando de las 644 embarcaciones de entonces a 330 en 2011, concentrándose en las de artes menores, de eslora inferior a </span><span style="font-size: small"> </span><span style="font-size: small">14 metros. Si actualizamos el IPC (86% desde 1992) comprobamos que las ventas “formales” </span><span style="font-size: small"> </span><span style="font-size: small">por embarcación –asumiendo que lo rulado en Asturias corresponda básicamente a la flota asturiana, muy especialmente en el caso de las pequeñas embarcaciones, que son las que nos ocupan-</span><span style="font-size: small">  </span><span style="font-size: small">han permanecido constantes durante dos décadas merced a la reducción de la flota y al incremento del precio unitario de las capturas. Sin embargo, los costes han crecido: la tripulación promedio no ha variado, hay que amortizar la renovación de buques no subvencionada y los costes del gasoil, pese al menor tonelaje, se han disparado. Además, las regulaciones son cada vez más alambicadas. Sumen un dato desconocido, pero clave: el “censo” de caladeros, que parece en constante disminución –esta temporada, sardina, xarda,…- y alejamiento –bonito- de nuestras costas.</span><span style="font-size: small">  </span></span></p>
<p style="text-align: justify"><span style="font-family: Calibri"><span style="font-size: small">¿Consecuencias? </span><span style="font-size: small"> </span><span style="font-size: small">Rentabilizar la actividad requiere faenar en aguas más lejanas o más difíciles y recurrir a tripulaciones menos expertas que asuman peores condiciones de trabajo. Se comenta también el uso de artes de pesca inapropiadas, por características y peso, para pequeñas embarcaciones. Por último, la prolija normativa parece llevar a diseños de casco poco marineros, proclives, superada cierta escora, al vuelco brusco y el consiguiente hundimiento. Quizá</span><span style="font-size: small">  </span><span style="font-size: small">las causas de algunos naufragios apunten por ahí. Y quizá merezcan alguna reflexión.</span><span style="font-size: small">   </span></span></p>
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