<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Obama, el CIS y el payaso malvado | Qué nos pasa - Blogs elcomercio.es</title>
	<atom:link href="https://blogs.elcomercio.es/que-nos-pasa/2014/11/20/obama-el-cis-y-el-payaso-malvado/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://blogs.elcomercio.es/que-nos-pasa</link>
	<description></description>
	<lastBuildDate>Tue, 23 Jul 2019 10:48:32 +0000</lastBuildDate>
	<language></language>
	<generator>https://wordpress.org/?v=5.9.10</generator>
		<item>
		<title>Obama, el CIS y el payaso malvado | Qué nos pasa - Blogs elcomercio.es</title>
		<link>https://blogs.elcomercio.es/que-nos-pasa/2014/11/20/obama-el-cis-y-el-payaso-malvado/</link>
		<comments>https://blogs.elcomercio.es/que-nos-pasa/2014/11/20/obama-el-cis-y-el-payaso-malvado/#respond</comments>
		<pubDate>Thu, 20 Nov 2014 17:12:21 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Jacobo Blanco</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[Instituciones]]></category>
		<category><![CDATA[Política]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blog.elcomercio.es/que-nos-pasa/?p=467</guid>
		<description><![CDATA[Las elecciones parciales estadounidenses quizá hayan liquidado la era Obama. Y digo quizá porque el destino aún podría depararle un golpe de efecto exterior, similar al que, en circunstancias parecidas, tuvo otro carismático, Reagan, cuando se reunió con Gorbachov poniendo fin a la guerra fría, permitiéndole afirmar en su despedida que “vinimos a cambiar el [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<!DOCTYPE html PUBLIC "-//W3C//DTD HTML 4.0 Transitional//EN" "http://www.w3.org/TR/REC-html40/loose.dtd">
<html><head><meta http-equiv="content-type" content="text/html; charset=utf-8"></head><body><p style="text-align: justify"><span style="font-family: Calibri"><span style="font-size: small">Las elecciones parciales estadounidenses quizá hayan liquidado la era Obama. Y digo quizá porque el destino aún podría depararle un golpe de efecto exterior, similar al que, en circunstancias parecidas, tuvo otro carismático, Reagan, cuando se reunió con Gorbachov poniendo fin a la guerra fría, permitiéndole afirmar en su despedida que “vinimos a cambiar el país y hemos cambiado el mundo”. Ciertamente, el colapso soviético fue fruto, en parte, de las políticas diplomáticas y militares despegadas desde la Casa Blanca. Y las “reaganomics” habían sido mucho más efectivas entonces que las “obamanomics” ahora, cuando todo sugiere que sus principales beneficiarios son los tenedores de acciones, la minoría negra y el sector petrolero. Por otra parte, la política exterior de Reagan había sido mucho más coherente que la de Obama, titubeante frente al islamismo radical –pese a la “eliminación” de Bin Laden- y proclive, como señala el profesor Portero, a inexplicables cambios de alianzas –Siria, Irán- si no es como consecuencia de la debilidad estadounidense. </span><span style="font-size: small"> </span><span style="font-size: small">Sus mayores éxitos son quizá el “Obamacare”, muy discutido tanto por motivos ideológicos como prácticos y la creciente independencia energética del país gracias al “fracking”, algo heredado de Bush Jr. </span></span></p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-adver-blogs-entries"></div><p style="text-align: justify"><span style="font-family: Calibri"><span style="font-size: small">Pero… ¿qué ocurre para que un tipo tan brillante como Hussein Barak Obama, de poderosa oratoria e innegable atractivo, haya fracasado hasta el punto de dar a los republicanos su mayoría más</span><span style="font-size: small">  </span><span style="font-size: small">amplia en el Senado desde 1946? O más bien ¿por qué casi ningún líder político mundial es capaz de triunfar? </span><span style="font-size: small"> </span><span style="font-size: small">La aprobación de Obama es hoy, según Gallup, del 42%. Pero es que la de los principales líderes europeos –Cameron, Rajoy, no digamos Hollande- anda en torno al 25%, mientras caen en picado la de Renzi y la de un Valls que incluso se plantea renombrar al partido, abandonado lo de socialista. Sólo se escapa de la quema Frau Merkel, con un asombroso 75% de apoyo pese a la austeridad, los “minijobs” y un clima económico negativo. Pero esa es historia aparte. </span></span></p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-advertising-mobile-ready"></div><p style="text-align: justify"><span style="font-family: Calibri"><span style="font-size: small">En España, el último CIS revela una inquietante desesperanza sobre la la situación económica –aunque levemente declinante, quizá por los buenos datos de los últimos trimestres- </span><span style="font-size: small"> </span><span style="font-size: small">que se añade a un creciente malestar con una supuesta inoperancia política que lleva a muchos a pensar que la ciudadanía “puede” hacerlo mejor. Quizá subyace la sospecha de que el futuro no va a ser mejor que el pasado, sino peor. En España y fuera de España. Y no sólo por problemas compartidos como </span><span style="font-size: small"> </span><span style="font-size: small">las crecientes desigualdades sociales, la escasez de trabajo o la corrupción, sino por amenazas apocalípticas </span><span style="font-size: small"> </span><span style="font-size: small">-ISIS, ébola, cambio climático- </span><span style="font-size: small"> </span><span style="font-size: small">azuzadas por las redes sociales, y que nadie sabe resolver. Refuerzan el desasosiego las crisis de identidad nacional –Francia, Reino Unido, incluso EEUU- o la general de las ideologías como instrumento de análisis y acción. Nos sentimos amenazados, vulnerables en un mundo ininteligible, incontrolable.</span></span></p>
<p style="text-align: justify"><span style="font-family: Calibri"><span style="font-size: small">Quizá la chusca anécdota del payaso malo gijonés represente mejor que nada esa sensación de vulnerabilidad. Bastó con colgar en Instagram </span><span style="font-size: small"> unas buenas </span><span style="font-size: small">fotos, muy sugerentes, con mensajes interpretables en clave intimidante para desatar la psicosis colectiva durante días. Y no sólo en Gijón. Pasó también en Francia o en Estados Unidos. Hasta ahí llega la sensación de amenaza y vulnerabilidad en un mundo que no controlamos. </span></span></p>
</body></html>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.elcomercio.es/que-nos-pasa/2014/11/20/obama-el-cis-y-el-payaso-malvado/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>467</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
	</channel>
</rss>
