<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>La tiranía de la penitencia | Qué nos pasa - Blogs elcomercio.es</title>
	<atom:link href="https://blogs.elcomercio.es/que-nos-pasa/2015/01/19/la-tirania-de-la-penitencia/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://blogs.elcomercio.es/que-nos-pasa</link>
	<description></description>
	<lastBuildDate>Tue, 23 Jul 2019 10:48:32 +0000</lastBuildDate>
	<language></language>
	<generator>https://wordpress.org/?v=5.9.10</generator>
		<item>
		<title>La tiranía de la penitencia | Qué nos pasa - Blogs elcomercio.es</title>
		<link>https://blogs.elcomercio.es/que-nos-pasa/2015/01/19/la-tirania-de-la-penitencia/</link>
		<comments>https://blogs.elcomercio.es/que-nos-pasa/2015/01/19/la-tirania-de-la-penitencia/#respond</comments>
		<pubDate>Mon, 19 Jan 2015 15:55:29 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Jacobo Blanco</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[Religión]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blog.elcomercio.es/que-nos-pasa/?p=521</guid>
		<description><![CDATA[Las masacres de París han generado una riada de comentarios que, agazapados tras la corrección política de los titulares, sorprenden por sus posturas radicales, tremendismo islamofóbico o buenismo  islamofílico, descubriendo nuestra confusión ante un fenómeno poliédrico, plagado de aristas, inédito para nuestras generaciones. Hace décadas el islam constituía, para los europeos no franceses, un concepto [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<!DOCTYPE html PUBLIC "-//W3C//DTD HTML 4.0 Transitional//EN" "http://www.w3.org/TR/REC-html40/loose.dtd">
<html><head><meta http-equiv="content-type" content="text/html; charset=utf-8"></head><body><p style="text-align: justify"><span style="font-family: Calibri"><span style="font-size: small">Las masacres de París han generado una riada de comentarios que, agazapados tras la corrección política de los titulares, sorprenden por sus posturas radicales, tremendismo islamofóbico o buenismo </span><span style="font-size: small"> </span><span style="font-size: small">islamofílico, descubriendo nuestra confusión ante un fenómeno poliédrico, plagado de aristas, inédito para nuestras generaciones. </span></span></p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-adver-blogs-entries"></div><p style="text-align: justify"><span style="font-family: Calibri"><span style="font-size: small">Hace décadas el islam constituía, para los europeos no franceses, un concepto con aromas</span><span style="font-size: small">  </span><span style="font-size: small">de “Las mil y una noches” y laicismo kemalista, baasista o panarabista, </span><span style="font-size: small"> </span><span style="font-size: small">aderezado en España con la proximidad marroquí. </span><span style="font-size: small"> </span><span style="font-size: small">Se rompió abruptamente cuando Jomeini alcanza el poder en 1979, no sin cierta simpatía inicial –liquidaba el proamericanismo del Sha- que truncó la inconcebible regresión hacia el medievo a la que sometió a los persas. Desde entonces, la historia y muchos errores nos han arrastrado hasta las masacres de París. Masacres que, quizá, supongan un punto de inflexión en nuestra percepción del yihadismo. </span></span></p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-advertising-mobile-ready"></div><p style="text-align: justify"><span style="font-family: Calibri"><span style="font-size: small">Y es que la matanza de “Charlie” contiene dos ingredientes novedosos. Si </span><span style="font-size: small"> </span><span style="font-size: small">atentados como los de Nueva York, Londres o Madrid, mucho más graves, fueron interpretados en clave de lo que Pascal Bruckner llama “la tiranía de la penitencia” (por nuestros pecados</span><span style="font-size: small">  </span><span style="font-size: small">colonialistas/imperialistas en Oriente Medio y, concretamente, en Irak) los de París lo son como el asesinato, a sangre fría, de humoristas iconoclastas y progresistas. Inocentes. El otro es la deslumbrante reacción francesa, reivindicando los valores republicanos: libertad, igualdad y la preterida fraternidad. </span><span style="font-size: small"> </span><span style="font-size: small">Valores que constituyen, en buena medida, los de Europa y Occidente, por más que el camino recorrido hacia ellos haya sido, sea y será tortuoso y lleno de altibajos. Unos valores de los que Francia se siente orgullosa, y que está y estará dispuesta a defender, bien mediante la guerra – es el único país de la UE favorable a incrementar el gasto militar, lucha ya en el Sahel e Irak y despacha ahora</span><span style="font-size: small">  </span><span style="font-size: small">el “Charles de Gaulle” a Oriente Medio – bien agotando tiradas millonarias de “Charlie”. Mientras, el presidente pide a la ¿tibia? comunidad musulmana acatamiento a esos valores republicanos.</span></span></p>
<p style="text-align: justify"><span style="font-family: Calibri"><span style="font-size: small">En España, en buena parte de Europa, reina la perplejidad. Educados en el concepto del catolicismo, de la Iglesia, como epítome involucionista, cargamos ahora por extensión contra las religiones. Pero desde Westfalia los muertos lo han sido, si acaso, por ideología, incluyendo el fundamentalismo ateo, no por religión. Incluso comparamos lo incomparable, obviando que la clave está en determinadas interpretaciones de los Libros. O remoloneamos cuando nos solicitan participar en guerras exteriores ignorando la relación entre atentados y campos de entrenamiento en Libia o Siria. O ignoramos oportunidades como esos corazones fenicios que, bajo el islam, laten en el Magreb. O las mil fracturas –étnicas, religiosas,..- de un islam en guerra civil. Algo falla cuando Europa toma como seña de identidad algo tan valioso, pero contingente, como el estado del bienestar, disponiendo de un riquísimo acervo de valores inmanentes. </span><span style="font-size: small"> </span><span style="font-size: small">Porque, si nosotros no nos los creemos</span><span style="font-size: small">  </span><span style="font-size: small">¿cómo pretendemos que ellos los crean? </span></span></p>
<p style="text-align: justify"><span style="font-family: Calibri"><span style="font-size: small">Francia produce ministros musulmanes, inmigrantes salidos del “banlieu”: Rachilda Rati es sólo un ejemplo. Pero, detrás del oropel, atentados como el de París muestran las aristas de una multiculturalidad que, como apuntó Habermas en Oviedo, carece de solución aparente. Francia quizá nos esté mostrando que la solución no pasa, en todo caso, por la tiranía de la penitencia.</span><span style="font-size: small">  </span></span></p>
</body></html>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.elcomercio.es/que-nos-pasa/2015/01/19/la-tirania-de-la-penitencia/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>521</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
	</channel>
</rss>
