{"id":526,"date":"2015-02-02T10:00:17","date_gmt":"2015-02-02T10:00:17","guid":{"rendered":"http:\/\/blog.elcomercio.es\/que-nos-pasa\/?p=526"},"modified":"2015-02-02T10:00:17","modified_gmt":"2015-02-02T10:00:17","slug":"grecia-o-la-hibris-casticista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.elcomercio.es\/que-nos-pasa\/2015\/02\/02\/grecia-o-la-hibris-casticista\/","title":{"rendered":"Grecia o la hibris casticista"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-family: Calibri\"><span style=\"font-size: small\">Quiz\u00e1 no nos hemos fijado suficientemente <\/span><span style=\"font-size: small\">\u00a0<\/span><span style=\"font-size: small\">en la intensa impronta nacionalista de las elecciones legislativas griegas. Hasta el punto, sospecho, de condicionar los resultados electorales. Y es que Syriza ser\u00e1 de izquierdas, que lo es, pero el tono de sus reivindicaciones sobre la deuda, o acerca del supuesto agravio a su soberan\u00eda por las condiciones en las que se prestan los rescates, han marcado su mensaje y contribuido a su \u00e9xito quiz\u00e1 en mayor medida que sus pol\u00edticas sociales. Explicando adem\u00e1s la, para nosotros, sorprendente alianza con la derecha m\u00e1s nacionalista. O ese primer acto de Tsipiras ya como primer ministro, rindiendo homenaje a las v\u00edctimas de la ocupaci\u00f3n alemana de 1941.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-family: Calibri\"><span style=\"font-size: small\">Un nacionalismo lindante quiz\u00e1 con el revanchismo que persigue, como \u00faltimo objetivo, \u201caislar a Merkel\u201d para lograr esa ansiada segunda quita de una deuda cuya carga financiera, ahora mismo, supone s\u00f3lo el 4% del PIB. Menos que a Italia. Se recuerda para ello el precedente de la condonaci\u00f3n a Alemania, en 1953, del 60% de su deuda externa, lig\u00e1ndola subrepticiamente <\/span><span style=\"font-size: small\">\u00a0<\/span><span style=\"font-size: small\">a la devoluci\u00f3n de la \u201cindemnizaci\u00f3n\u201d (m\u00e1s los intereses) que la Grecia ocupada fue obligada a pagar a Alemania. El nuevo gobierno convertir\u00eda as\u00ed la negociaci\u00f3n sobre la deuda en un problema casi bilateral, cuando lo es, como m\u00ednimo, comunitario. Soslaya sin embargo que aquella quita de 1953 poco paralelismo tiene con la griega: Alemania , divida en dos, honraba su deuda, lo condonado fueron b\u00e1sicamente las reparaciones de Versalles y, sobre todo,<\/span><span style=\"font-size: small\">\u00a0 <\/span><span style=\"font-size: small\">Alemania crec\u00eda vigorosamente desde 1949, cuando Erhard impuso una audaz y cat\u00e1rtica liberalizaci\u00f3n econ\u00f3mica; muy contestada, por cierto, por partidos, sindicatos y ocupantes. Pero tuvo tal \u00e9xito que Alemania pudo acordar, cuatro a\u00f1os despu\u00e9s, que la deuda restante se pagar\u00eda con el 3% de su super\u00e1vit exterior. Y as\u00ed fue hasta 2010. La quita apenas afect\u00f3 a la econom\u00eda germana. Ni fue causa de su \u201cmilagro econ\u00f3mico\u201d, sino casi una consecuencia, una reparaci\u00f3n moral por los excesos de 1919. <\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><span style=\"font-family: Calibri\"><span style=\"font-size: small\">Tambi\u00e9n creo intuir algo parecido a lo que en Espa\u00f1a llamamos casticismo, defendiendo el car\u00e1cter nacional griego. Aparece, latente, cuando se denuncia como causa de su tragedia a la supuesta austeridad, un valor burgu\u00e9s, quiz\u00e1 protestante, propio de sociedades ricas, ajeno por tanto al mundo mediterr\u00e1neo contempor\u00e1neo. Pero si la Uni\u00f3n Europea quiere serlo, lo tiene que ser con todas las consecuencias. <\/span><span style=\"font-size: small\">\u00a0<\/span><span style=\"font-size: small\">Bien est\u00e1 beneficiarse de fondos estructurales, rescates o quitas, pero a la larga deber\u00edamos preguntarnos, asumiendo las consecuencias, si ciertos rasgos de nuestros \u201ccaracteres nacionales\u201d, que tanto criticamos hasta verlos amenazados \u2013en Espa\u00f1a, al menos, desde Esquilache- son compatibles con una cosoberan\u00eda econ\u00f3mica y pol\u00edtica de aroma casi inevitablemente calvinista, obligada por una<\/span><span style=\"font-size: small\">\u00a0 <\/span><span style=\"font-size: small\">competencia <\/span><span style=\"font-size: small\">\u00a0<\/span><span style=\"font-size: small\">global cimentada en el rigor, la tecnolog\u00eda y el conocimiento. Valores que parecen<\/span><span style=\"font-size: small\">\u00a0 <\/span><span style=\"font-size: small\">ausentes no ya del programa de Syriza, sino del <\/span><span style=\"font-size: small\">\u00a0<\/span><span style=\"font-size: small\">ADN de una Grecia que, m\u00e1s all\u00e1 de los sobresaltos econ\u00f3micos o diplom\u00e1ticos que pueda ocasionarnos, \u201ccorre el riesgo, como se\u00f1ala el soci\u00f3logo Kelpanides, de revertir todos los avances logrados en trasparencia y probidad,<\/span><span style=\"font-size: small\">\u00a0 <\/span><span style=\"font-size: small\">incrementando la corrupci\u00f3n, el nepotismo y los males ancestrales del estado griego contra los que se ha luchado durante estos a\u00f1os\u201d. De la catarsis a la hibris. Para tomar luego el camino inverso. Pura tragedia.<\/span><span style=\"font-size: small\">\u00a0 <\/span><span style=\"font-size: small\">\u00a0<\/span><\/span><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Quiz\u00e1 no nos hemos fijado suficientemente \u00a0en la intensa impronta nacionalista de las elecciones legislativas griegas. Hasta el punto, sospecho, de condicionar los resultados electorales. 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