Cuando a Trump, su padre le dijo a los 12 años que era el mejor del mundo, no se imaginaba que al otro extremo de continente, en el país más poderoso de América Latina, unos padres le iban a poner a su hijo Juan MESSIAS Bolsonaro.
Imagínemonos lo que ese niño trae como bagaje desde que nació. Es el Mesías. Pero además el Mesias, del todopoderoso Brasil, la sexta potencia económica mundial, cuyo PIB es más del doble que la de España y Portugal juntos.
Pues ese niño, militar, admirador de la Junta MIlitar que acabó hace 35 años con el sistema democrático que, orientados , como en Chile, Argentina y Uruguay, por Henry Kissinger, tiraron a todos los gobiernos de esa zona,que mataron a decenas de miles de mujeres y hombres, tirándolos vivos a muchos al mar, educado por los Evangelistas, no los católicos, apoyado por el Ejercito, los Evangelistas, la iGlesia Católica y todas las transnacionales, el martes toma el poder.
“Barrer a los marxistas” dijo ayer y hoy, en un desfile el ” Mesias” dijo: “BRASIL POR ENCIMA DE TODO. DIOS POR ENCIMA DE TODOS”.
Se cerró la pinza entre Trump y Bolsonaro, entre los Estados Unidos y Brasil.
México, la segunda potencia de América Latina, tiene muy claro , en caso de presiones intolerables, a China.