Mientras Mc. Donalds, Zara, y las grandes empresa de Occidente cierran sus tiendas en Rusia, Europa choca con los EEUU, que tras resolver el problema con Maduro de quitar sanciones a Venezuela a cambio de petróleo, resolvió no comprar a Rusia, la Unión Europea mantiene la compra a Putin, por el riesgo de que hacerlo haga que Rusia cierre el grifo.