Parece obvio que aunque siempre, en mi opinión, fue el mismo, el fracaso de la primera etapa, que los ha llevado a pérdidas económicas y de imagen que no esperaban, la ralentización de aquellos convoyes kilométricos que no aparecieron, puede haberse debido a las misma causas que hicieron naufragar, aquel barro del invierno ruso a los ejércitos invencibles de Napoleón y de Hitler. De ser así ironías de la historia y fallos militares rusas, imperdonables, lo que podría entender todo lo que dejaron en Bucha, al salir de Kiev.