Julio de 2065, 25 años. Tocaron fuertemente la puerta del Hotel Robledo en Oviedo.Dos hombres, cara adusta, sombrero y gabardina me espetaron: ” Está usted detenido”,Empleado en el último nivel del Banco del Atlántico, secretario general de las Juventudes Socialista en México,aprovechaba mis primeras vacaciones para conocer la tierra de mis viejos.Enterados en Toulouse, pasé por París, y me encargaron ayudarles en el Congreso en Toulouse repartiendo los documentos que se discutirán, entre compañeros en la clandestinidad.
Me faltaban sólo Asturias y el País Vasco, cuando aquel famoso comisario me envió diez días al cuartel de la Guardia Civil en Pumarín. Al revisarme la maleta, Ramos, saltó: ¡¡Esto es una provocación!!, al ver el Morado de un banderín republicano, tiempo que, por algo, pudo un jovenzuelo sin experiencia alguna, pero con los genes de Belarmino sacar las documentos y las direcciones que se le escaparon.Las hice “cachitos” las metí en el forro de la chaqueta y cuando 10 días después, me dejaron en San Juan de Luz, los tire.
Llegue al Congreso, dí conferencias de prensa, y al llegar al Banco,al año y medio de entrar, me nombraron Jefe de Personal, y empecé a los 26 años con los jesuitas la carrera de Sociólogo.
Un junior, con 1000 empleados 28 años,lider de la universidad, me fui a Acapulco y ahí en el taxi escuche de la gran manifestación.Taxi al aeropuerto de Acapulco,y de ahí a Santo Tomás y, ante mí encontré AL PUEBLO MEXICANO, gracias a aquel Comisario Ramos, el nieto de Belarmino a los 28 años era responsable de los 1,000 empleados del Banco,estudiando lo que siempre quise y uno de los líderes del Movimiento Estudiantil Popular mexicano .En 1968, terminé, ya como mexicano en la cárcel de Guanajuato.
Y ahí empezó todo. Con seis personas más inicié la formación del Partido Socialista de los Trabajadores, el primero en conseguir el registro en 16 años en México, fuí uno de sus dirigentes 15 años, recorrí el país, tome Palacios de Gobierno, Institutos del Café y del Tabaco, dormí en el suelo, en suma, lo que era la vida politica mexicana, tan diferente a la light de España.
Tras Surennes, a petición de mi madre le enseñé la ciudad de México y le preparé su primera conferencia de prensa a aquel muchacho sevillano, Felipe González.
Si eso sucedía en 1974 , en 1976 estaba en el Palacio de Congresos de Madrid en el Congreso del PSOE, con el entusiasmo, con mis padres y la delegación asturiana y en las calles marchando con el pueblo español.
Gracias a seguir el consejo de mi padre, cuando inicié el partido y necesitaba recursos y tiempo, fuí Agente de Seguros, con una cartera superior a la de mi padre.
Recorriendo la Sierra Madre Oriental y Occidental, sembrando el pàrtido llorando al cantar la Internacional en aquellos pueblos; dirigiendo el Partido, siendo Diputado Federal y gobernar Iztacalco,como una Asturias pero en Ciudad de México tres años, alternaba aquella vida con estar con mi padre el día de la Toma de Posesión, con Juan Carlos I en la Zarzuela y 4 veces con Felipe González en La Moncloa, haciendo proyectos en favor de España y México. Así transcurrieron 23 años. Todo el tiempo en México entre presidentes, ministros, presidiendo la Cámara de Diputados, sacando a mi familia adelante, sin pedir un peso al partido, sino viviendo de los seguros, llegó la crisis neoliberal de Salinas de Gortari.
Nadaba en aquella piscina, de la casa de 400 metros cuadrados y un terreno de 1,500 metros, en pleno Club de Golf,con terreno comprado por los seguros, ya diputado pedí un Crédito Hipotecario, mi esposa hizo la casa que siempre deseó, cuando, me tocó la crisis de 1994.Busque trabajo por todo el país meses, y a los 6 años vendimos la casa y compramos un Departamento en Cancún.
Allí case a mis his hijas gemelas Paloma y Acacia, al atardecer en las playas de Cancún, inolvidables.
67 años, sin futuro, con los reproches de tíos, suegra, esposa: ” Rafaelito toda tu vida en primera línea, en el poder, y has sido incapaz de no sacar nada, eres “un pendejo”.
Pues ese “pendejo” pero intocable, compró un boleto de avion de Cancun a Madrid y aterrice allí con 500 dólares, sin saber nada de España, más que no iba a tocar puerta alguna ni a hacer uso de mis apellidos.
Al mes, al estilo del otro continente, ya tenía el documento de Emigrante retornado con más de 65 años, y un Estado del Bienestar que desconocía me proporcionó el salario social básico de 470 euros al mes, con el que he vivido 15 años, y la suerte de lograr una plaza, por mi edad en Apartamentos Gijón.
Victor Manuel y Ana, inolvidables, le decían a una familiar: ¿ Pero como?, Rafael dejó el paraíso de Cancún por venir a a Asturias.
Pues sí, aquí encontré mi nuevo paraíso :ASTURIAS.
Si hoy faltase, haber tenido una vida plena, dichosa, dura, como todos, pero daría gracias a la vida por este “chance” de estar vivo y sano, a los 82 años, 60 de trabajo ininterrumpido, y bien física y mentalmente orgulloso de mis hijas, con 6,200 blogs, y 5 libros escritos y hoy gozando en la tranquilidad de esta Semana Santa, escribiendo y analizando desde lo de Rusia a México, de Jean Marie Le pen, hasta los mayas.
¿Puedo pedir algo más ?.
Bueno, pero aquí sigo.