Desconcertado,tardó 20 segundos eternos, en saber como salir del estrado y encontrar la puerta ante miles de demócratas, Joe Biden. El Tigre enjaulado, furioso pasea por el Kremlin dolido por el hundimiento de Moskva, mientras, un señor, a sus 85 años, entero tras las horas del Viacrucis, saludaba a cada uno de los invitados,cual un chaval, mientras dialoga a diario con Krill el Patriarca de Moscú.