Durante los últimos cuarenta años, el sistema hacía y deshacía a favor del del PRI y el PAN, al tener el control de 16 funcionarios que eran los miembros ejecutivos del Instituto Nacional Electoral.Así se “cayó el sistema” para evitar que en 1988 Cuauhtémoc Cárdenas fuese presidente tras su triunfo, con la aprobación del INE; en 2006 sucedió otro tanto,con otro método, para eliminar a López Obrador.
Al llegar la Cuarta Transformación, y por ley el Congreso decide ,a iniciativa del presidente López Obrador, que ningún funcionario público ganase más que el presidente de la República, al bajarse este a 5,000 dólares mensuales su sueldo para dar el ejemplo, lo que permitió que se recaudasen los primeros 100,000 millones de dólares para el Estado del Bienestar, pero dos estamentos se resisten: El Poder Judicial y el Instituto Nacional Electoral.
Todos en el país saben los salarios de los miembros del INE, de Lorenzo Córdova, 4 veces mayor que el presidente, asesores, jubilación hasta la muerte,pólizas de Gastos Médicos Mayores, entre otras prebendas, donde para un país con una riqueza tan concentrada es un insulto, por ello han seguido de cerca esta lucha. El último desafío del INE, fue, que “por falta de recursos” sólo instalaron 56,000 de las 156,000 casillas normales, para que no saliera la Revocación del Mandato.
López Obrador, que ha tenido el mérito de no salirse nunca de la legalidad, ni de la libertad de prensa, se lo guardó hasta ayer.Mandó una iniciativa presidencial para discutir en el Congreso, que no requiere los dos tercios de la eléctrica y que tiene asegurada la votación en el Congreso, en donde van a ser los tres poderes de la Unión los que propongan a 20 personas calificadas, honestas de la sociedad y entre ellos se elegirá, a los 16 más cualificados para dirigir EL INSTITUTO NACIONAL ELECTORAL.
De abajo, hacia arriba, el pueblo mexicano va a dar la oportunidad a mujeres y hombres capaces y honestos para que dirijan los nuevos procesos electorales.
Todos los partidos políticos van a perder prebendas, para ajustarlas a la nueva nación que está surgiendo en México.