Para un hombre que viene de México, donde vivió el saqueo de los gobernantes de los fondos de la Salud Pública, el ahorro de los pensionistas y que ve con optimismo para sus hijas y nietos ahora el futuro en aquel país,al llegar hace 15 años lo primero que valoré de España era el Sistema Pûblico de Salud.Oía en las antesalas las quejas de otros pacientes: “Es que lleva 8 minutos de retraso”, y me preguntaba si los españoles sabían el valor de aquello..
En mi vida he sido operado una vez, entrando y saliendo el mismo día en Cabueñes. Tras la anestesia general, salía del sopor de la anestesia, cuando oigo: ” Rafael, ¿ sabe quien soy?”,¿ por supuesto la doctora que me operó”
“. Quiero decirle que lo primero que haré será salir a la calle a defender a la Salud Pública”. Surgía de mi inconsciente.
Quizás observaba lo que pasaba con Rajoy, y sobre todo en Madrid de debilitarla para favorecer a la privada.
Yo le debo a la seguridad pública asturiana años de mi vida. Es cierto que los genes de Belarmino y Rafael me ha ayudado mucho, y quizás yo también con la prevención, pero la semana pasada, en 30 minutos, sin tener a doña Celia Tamargo como doctora de cabecera por jubilarse, me presente sin cita, y una empleada de la administración me hizo el tramite para una nueva tarjeta sanitaria, y luego la enfermera de la nueva doctora que vendrá, un lujo, me recibió, de inmediato diagnosticó y me mandó con un doctor de primera que me reviso y me ubico el problema de forma tan profesional que me impresionó, sin saber su nombre. Baje, la enfermera, me dió la cita para unos análisis si tener que ir a Jove. Todo en menos de 30 minutos.
Dejó constancia de mi agradecimiento. Nunca en 15 años he tenido más que atenciones de profesionales.