No fue casual el giro. Depender de forma tan obvia de Joe Biden, ser su operador para que Marruecos reconociese a Israel y dejásemos, miserablemente los derechos de los saharauis, y nos lanzamos a ser la sede de la OTAN, no es casual.
Marruecos, Israel y por supuesto los Estados Unidos, algo le saben a Pedro Sánchez que aparece como el peón de Biden en la OTAN, que surgió en el espionaje de Pegasus.
Más temprano que tarde, lo sabremos.