Ante el fracaso estrepitoso de Brasil, el mínimo en las encuestas, Bolsonaro que llegó apoyado por las sectas protestantes dirigidos desde EE:UU, se prepara para proteger los intereses de sus jefes, la gran oligarquía brasileña que quiere acabar con parte de la Amazonia, liquidar a los indigenas, tirar los arboles o quemarlos para grandes empresas privadas.
Ha cambiado al Secretario de la Defensa y colocado a un general que ha hecho apología de como hace 45 años”salvaron al país” los militares, preparando el terreno para, con otro golpe evitar que llegue Lula llegue el año próximo a presidir Brasil.
Ayer declaró, que el como presidente, será el último en ser vacunado.