Me acaba de entrega una amiga socialista el libro rojo donde se conmemoran los 120 años de la Federación Socialista Asturiana, creo que en enero de este año.
Dice Barbón, en su tarjeta enviada a todos los afiliados:
“En recuerdo y como gratitud a los cientos de miles de hombres y mujeres que, a lo largo de estos 120 años de historia, han construido y representado la FSA, siempre al servicio de Asturias.
Nuestra memoria colectiva como organización y nuestra ambición para el mañana, es la piedra sobre la que construimos nuestro compromiso con el futuro.Gracias por ser y estar, siempre”.
Al leerlo y ver a todos los compañeros y amigos, de esta FSA donde mamé el socialismo, me emocionó ver a mi madre a los 15 años, al frente de una manifestación bajo la bandera de “Arriba el marxismo”, en un acto de las mujeres socialistas en 1936.
La de Belarmino presidiendo el Consejo Interprovincial de Asturias y León, y antes como presidente del tercer comité revolucionario de octubre del 34, que pactó la paz.
Y el imagen de mi padre, cuando falleció a los 97 años, en el homenaje de los ex presidentes de Asturias, a su fallecimiento.
Me siento orgullosamente socialista, que aprendió lo fundamental en el seno de mi familia, con el ejemplo de Belarmino, Pura y Rafael.