Greta Gntemberg, la adolescente que desde lo más bajo del sistema, predicando con el ejemplo desde aquel día que salió sola un viernes, sin ir a clases, para sentarse en la calle con aquella pancarta, se convirtió en un referente mundial, mucho ha tenido que ver, ella y los millones que han salido a la calle, con la cumbre del jueves convocada por Biden.
A su demanda, cuando el 2030 llegue y sea irreversible el proceso, nuestra generación apenas habrá llegado a los 25 años, sin poder hacer nada para cambiarla y se hecho a las calles, cruzó Océanos sin contaminar, tuvo que sufrir el desaire en Naciones Unidas de aquel “Reinoceronte Escandaloso,” llamado Trump,
Pero las semillas bien sembradas, dan siempre sus frutos.