Hace un momento, Vladimir Putin, en Moscú ha relatado una larga lista de agravios históricos sobre la URSS y Rusia, y dijo “me tardé en reconocer la independencia a la Repúblicas Populares de Donetsk y Lugansk”, dando a entender que va a enfrentar a Occidente apoyándose en su poderoso socio China.
Todo parece indicar que Putin va por Ucrania, y si pudiera por Estonia, Letonia y Lituania.
Lo que era su visión en la vida, recuperar los territorios que habían sido de la URSS, los europeos y los asiáticos, lo ha empezado a materializar esta mañana.
El escenario mundial va a entrar en una nueva espiral extremadamente peligrosa.
Entre el Trumpismo que puede regresar, una Rusia beligerante y una China imparable, la Vieja Europa va a decaer.