Zelenski hace una hora, recurrió a su última baza. “Propongo sentarme con el Presidente Putin, y sacrificar nuestra posibilidad de entrar a la UE y a la OTAN a cambio de parar la guerra”,
“El Tigre astuto, ágil y silencioso”, leyó el mensaje, miró a los ojos de sus cercanos, y respondió: “No negociaré con Zelenski”.
Si el presidente, por unas horas de Ucrania, lo hubiera puesto sobre la mesa hace un mes, quizás hubiera evitado todo.
Pero Zelenski, Francia y hasta Alemania, son peones de los Estados Unidos.
Una vez más el Imperio, con sus palomitas y sus perritos calientes y sus cocacolitas, a 10,000 kms. observa, maneja la información y se lanza al vacío, para después de haber fortalecido al Pentágono y a Wall Street, se retire de la zona,como lo hizo con Corea, Vietnam, Siria, Irak, Afganistán, abandonando y esperando la próxima guerra que su economía necesita.
Pero, a lo lejos, Xi Jinping, observa con la malicia y la historia milenaria detrás, los acontecimientos.