Los supremacistas blancos de Estados Unidos han desarrollado , desde que lograron que llegara a la presidencia Trump y Bolsonaro, todo un movimiento mundial, la Internacional Anticomunista. Este proyecto tiene su base en la abadía romana de Trisulti, donde se forman a los futuros líderes anticomunistas.
Aunque la sede está en Bruselas, es en esta abadía romana, que le dieron a Steve Bannon, por 100,000 euros al año, por 19 años, es donde está el cerebro de la organización.: The Movement. Se la otorgó la Fundación Dignitatis Humanae Institute, y se mantiene con fondos de fundaciones privadas, detrás de las cuales se encuentran los cardenales Raymond Leo Burke, Carlos Cafarma, Walter Brandmüller y Joachim Meincken de las poderosas iglesias norteamericana y alemana, quienes consideran a Francisco I, ” el Anticristo” y buscan derrocarlo.
Tras el triunfo de los supremacistas blancos de EE:UU, con Donald Trump se extendieron con los evangelistas a Brasil y lograron el triunfo de Bolsonaro y luego el de Álvaro Uribe.
Llama la atención la estrecha relación de este movimiento y de los evangelistas con Israel
Los supremacistas blancos son los que están detrás de Putin, de Serbia, de Orban, de Salvini y de Vox en España.
Bajo la concepción ” Capitalismo para todos” consideran como sus tres principales enemigos a George Soros, al Papa Francisco y a China.
Al “Capitalismo para todos” defiende “nacionalismos contra globalización” , “no emigrantes que contaminen a los blancos superiores” y “contra el marxismo cultural “.
En EE:UU. los demócratas tienen verdadero pavor a que de no ganar las elecciones de noviembre, regrese Donald Trump, y retome la ideas originarias del supremacismo blanco: destruir el sistema. No olvidemos que de los millones de votos de TRump, el 60 % han considerado que “hubo fraude” y esperan la revancha en 2024.
Biden considera que de volver Trump, aunque no ganase se reabriesen las heridas de la Guerra de Secesión, de Wilmington, y pudiera darse una profunda división en el país. Hay generales que hablan de Golpe de Estado.
Es en ese marco, donde Biden tuvo que ir a Roma para poder recibir la Eucaristía que le niega la Iglesia Católica de los Estados Unidos, de manos del propio Papa Francisco I
Hemos dicho que la pugna y el intento de debilitar mundialmente a Putin, tiene que ver con los problemas internos de los Estados Unidos.
Hay que seguir investigando los actores de este proceso para entender lo que pasa en el mundo y sobre todo en Occidente.
China, observa….